Helados y algo más
El calor los vuelve protagonistas en las elecciones del dulce final de las comidas o en el plan de las salidas para recorrer la ciudad. Pero a los clásicos sabores helados que ganaron el gusto de los argentinos se les suman nuevas propuestas frías que luego de quince años han vuelto a aparecer. Son los helados de yogurt, que se hicieron famosos hace años (en los ochenta) en la esquina de Rodríguez Peña y Santa Fe, y que ahora vuelven de la mano de distintas propuestas, especialmente por la cool zona de Palermo.
Este producto, además de ser rico, tiene muchas menos calorías que un helado regular. El precio promedio va de 10 a 15 pesos según el tamaño del vasito, que no es comestible.
En Top it, el yogurt frozen es una receta propia: liviano, refrescante, con un toque ácido. La clave es la calidad del producto ya que cuenta sólo con dos sabores (clásico y estacional) para combinar con más de 20 toppings. El local (Gorriti 4721) tiene una estética original, mobiliario e iluminación diseñados para complementar la experiencia de degustar el producto.
Zog (Costa Rica 4560) ofrece la posibilidad de hacer combinaciones con diferentes toppings como frutas frescas, cereales y golosinas. En la barra se pueden pedir licuados, limonadas y tés fríos diseñados por Inés Bertón.
Pinkfrost, el local de Maure 1884, ofrece una versión de yogurt natural. Entre las saborizadas hay frutales y hasta chocotorta. Acá también vale el topping.

