Subsidios y corrupción van de la mano.
Como si fuera el reloj de un taxi que nadie detiene y que a medida que avanza suma otra ficha, el Gobierno no ha podido parar el gasto en subsidios que se distribuyen entre empresas privadas y públicas.
La Casa Rosada destinó 64,2 millones de pesos por cada uno de los primeros 90 días del año para abastecer los cada vez más numerosos sectores subsidiados. Algo así como 2,67 millones de pesos por cada sesenta minutos.
Pese a los anuncios oficiales y a los intentos de poner un freno a estas transferencias, el Tesoro nacional libró cheques por 5784,3 millones de pesos entre subsidios y transferencias a diversos sectores económicos, en el primer trimestre del año. Lo que significa un incremento de 549,5 millones de pesos más que en el primer trimestre del año pasado.
El Informe de Ejecución Presupuestaria elaborado por la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) da cuenta de que, después de una desaceleración durante 2009, los subsidios volvieron a exhibir un alza. “Durante el primer trimestre de 2010, el monto total de los subsidios otorgados por la administración nacional ascendió a $ 5784 millones, lo que constituye un 10% más que lo otorgado en igual período de 2009. En el caso de los préstamos reintegrables y aportes de capital, aún no se ha registrado asistencia de este tipo”, dice el trabajo.
El podio de los subsidios está claramente encabezado por el Ministerio de Planificación Federal. Solamente la energía y el transporte se llevaron 8,5 pesos por cada 10 que se repartieron. “El transporte y el sector energético absorbieron 4901 millones de pesos de los 5784 que se distribuyeron”, repasa el informe.
El mundo de la energía se llevó en el primer trimestre 2411 millones de pesos. Lo curioso es que la mayor parte de este dinero no va a las distribuidoras, transportadoras o generadoras de energía, sino que va a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) y a Enarsa. A la primera fueron 1047 millones de pesos, y para la petrolera estatal, 560 millones. Ambas compañías son grandes compradores de fueloil venezlano, operación que ahora investiga la Justicia. Todo este combustible se quema en las centrales térmicas que no pueden funcionar con gas por falta de este combustible.
Otras de las compañías energéticas que recibieron importantes desembolsos del Tesoro nacional, aunque con una incidencia mucho menor, son Nucleoeléctrica ($ 170 millones), Yacimientos Carboníferos Río Turbio ($ 131 millones) y el Ente Binacional Yacyretá ($ 86 millones).
Pese a las promesas del Gobierno, que alguna vez hicieron Julio De Vido y luego el ex secretario de Transporte Ricardo Jaime y su sucesor, Juan Pablo Schiavi, el subsidio a colectivos, trenes, subtes y aviones estatales sigue estando en la delantera como el rubro que más dinero necesita para funcionar. A los transportistas se les transfirieron 2490 millones de pesos en los tres primeros meses del año, a razón de 27,6 millones por día.
La principal porción se distribuyó entre los concesionarios de los trenes metropolitanos y de los subtes. Allí fueron a parar 715 millones de pesos, algo más de dos millones de dólares por día. Dicho de otra manera, el dinero que recibe este transporte, que sólo usan porteños y bonaerenses, goza de un subsidio que es el doble del déficit que a fines de los ochenta tenía Ferrocarriles Argentinos.
Cuentas públicas / Números del primer trimestreEl Gobierno gastó 64 millones de pesos por día en subsidios
Enarsa y Cammesa, ambas compradoras de fueloil venezolano, son las empresas que más reciben
> Ir a la notalanacion.com | Economía | Viernes 7 de mayo de 2010

