Archivos sobre ‘Religión’

Que les cuelguen una piedra y los tiren al mar


El Papa Benedicto XVI citó palabras de Jesús para condenar los casos de abusos a menores por parte de sacerdotes. En los próximos días se reunirá con obispos irlandeses para analizar los abusos cometidos por curas durante años a niños de ese país.

“Los que escandalizan a los pequeños merecen que les cuelguen una piedra de molino al cuello y los tiren al mar”. Con el recuerdo de estas palabras de Jesucristo, Benedicto XVI condenó este lunes los casos de sacerdotes pederastas en la reunión plenaria del Consejo Pontificio para la Familia, según lo publicó el sitio español “20 minutos”.

El Obispo de Roma agregó que “las duras palabras” de Jesús contra quien escandaliza a los pequeños “obligan a todos” a no bajar, nunca, el nivel de ese respeto y amor”.

El Papa también opinó sobre el matrimonio, y subrayó que la unión entre hombre y mujer es el “ambiente natural” para el desarrollo de los niños. “La Iglesia siempre promovió la tutela de la dignidad y de los derechos de los menores. Por desgracia, muchas veces, algunos de sus miembros, actuando en contra de ese compromiso han violado esos derechos, un comportamiento que la Iglesia jamás dejará de deplorar y de condenar”, afirmó.

El Pontífice subrayó que la Santa Sede apoya la Convención sobre los derechos de la infancia, ya que contiene propuestas positivas sobre la adopción, cuidados sanitarios, educación, tutela de los discapacitados y protección de los pequeños contra la violencia, el abandono y la explotación sexual y laboral.

La condena de los casos de curas pederastas se produce pocos días antes de que los próximos 15 y 16 se reúna de nuevo en el Vaticano con los obispos irlandeses para analizar de nuevo los abusos cometidos durante años a menores por curas católicos en ese país y afrontar los problemas creados.

No se descarta que durante esas reuniones Benedicto XVI les entregue la carta que prometió a los fieles católicos irlandeses el pasado mes de diciembre, en la que les indicará “claramente”, según dijo, las iniciativas que se adoptarán para responder a la situación. (20 Minutos)

La causa real de la inseguridad

En su reflexión semanal en el programa “Claves para un Mundo Mejor” (AMÉRICA TV), Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata, afirmó que “uno de los problemas más graves que sufrimos, y que es también una manifestación del desquicio de la Argentina de hoy, es la proliferación del delito. Lo que se llama popularmente “la inseguridad”. Destacó que “una de las causas del mal que nos aflige” es “el influjo de la droga en la crueldad de los delitos que se cometen, en la facilidad con que se desprecia la vida. La difusión imparable de la droga muestra que no se está haciendo lo suficiente por resolver ese problema”.

Éste es el el texto completo de la alocución televisiva de Mons. Héctor Aguer:

“Uno de los problemas más graves que sufrimos, y que es también una manifestación del desquicio de la Argentina de hoy, es la proliferación del delito. Lo que se llama popularmente “la inseguridad”. A veces se traban discusiones acerca de si la inseguridad es algo real o es una mera sensación subjetiva. Es más claro y concreto decir que nos abruma la proliferación del delito. Y a propósito de esto quisiera hacer un doble comentario”.

“En primer lugar, es impresionante escuchar algunas reacciones, con propuestas acerca de lo que habría que hacer para que esto no continúe así. Sobre todo me llama la atención cierto lenguaje empleado por parientes de las víctimas. Lenguaje dictado por el dolor, la indignación y la impotencia porque el delito se expresa hoy de manera cruel, salvaje, inhumana”.

“Muchas veces se expresan deseos de justicia como clamores de venganza. Diría que hasta con un odio apenas contenido, y se filtra también una idea teológica equivocada, cuando se dice, por ejemplo: “mi hijo, o mi padre, o mi pariente, no va a descansar en paz hasta que el asesino no se pudra en la cárcel”. Es una de las tantas expresiones, a veces muy variadas que se oyen con excesiva frecuencia”.

“Esa idea de que el difunto, víctima injusta de un crimen horrendo, no descansa en paz hasta que el otro no es castigado con severidad, no es correcta. Y no me parece un pensamiento cristiano. No hay relación entre una cosa y la otra. Seguramente descansará en paz si ha vivido bien, si ha muerto en gracia de Dios”.

“En estas ideas se manifiesta una consecuencia cultural y espiritual del terrible fenómeno que estamos padeciendo. Un daño que va mucho más allá del daño material irreparable que es la pérdida de vidas inocentes; se produce también un daño espiritual. Mientras no se pueda controlar la creciente proliferación del delito nos vamos a encontrar con estas situaciones de ambigüedad moral y espiritual y es así como se extiende una tremenda inquietud en la sociedad argentina, la percepción de que estamos siempre en peligro. Es una “sensación” que corresponde a una realidad innegable y que desencadena reacciones desmesuradas, clamores tales como: “nos están matando a todos”.

“Y paso al segundo comentario. Hay que admitir que el Estado no puede cumplir cabalmente su función de tutelar la vida y los bienes de la población. Esto es una deficiencia gravísima, porque es esa la primera función del Estado, la más elemental”.

“Se debate sobre este asunto, y con razón se apunta a las raíces del mal. Sabemos que prevenir el delito y controlarlo, reducir la amplitud que ha adquirido actualmente no es tan sencillo. Hacen falta medidas serias, sostenidas a lo largo del tiempo; mejores leyes y una recta administración de la justicia. Hace falta revertir esta espantosa decadencia material y moral que afecta a la sociedad argentina”.

“Voy a hacer referencia sólo a una de las causas del mal que nos aflige. Se subraya, cada vez con mayor frecuencia, el influjo de la droga en la crueldad de los delitos que se cometen, en la facilidad con que se desprecia la vida. La difusión imparable de la droga muestra que no se está haciendo lo suficiente por resolver ese problema”.

“Los vecinos, en cualquier barrio, suelen señalar que en tal o cual lugar, a tal hora, se vende droga; se sabe a qué hora pasa el distribuidor. Y quizá lo más terrible sea que los pobres se convierten en traficantes. Un comercio de muerte asumido como medio de vida”.

Monseñor Héctor Aguer arzobispo de La Plata

“En la Provincia de Buenos Aires últimamente se han hecho procedimientos importantes contra el narcotráfico; sin embargo, parece que el frente latinoamericano de la droga está descendiendo hacia el sur y ya ha penetrado en la Argentina”.

“Por otra parte, las fronteras de nuestro territorio parecen totalmente permeables. Se sabe muy bien que no están custodiadas como se debe, que no se cuenta con los elementos técnicos necesarios para impedir que ese frente latinoamericano de la droga siga avanzando y finalmente nos invada por completo. ¿Estamos en esta materia muy lejos de Colombia o de México?”

“Aquí hay responsabilidades muy serias que están en juego. Se sabe bien que poderosos intereses se mueven detrás y que esa red de complicidades es muy difícil de desmontar. Pero ésta es una prioridad insoslayable y tenemos que insistir, en virtud del derecho que nos compete como ciudadanos, para que el Estado se aplique seriamente a buscar una solución”.

Héctor Tito Garabal

Conductor y Director

“Claves para un Mundo Mejor”

Jánuca

januca-candelabro

El próximo día viernes 11 y hasta el sábado 19 de diciembre del calendario Gregoriano (25 de Kislev hasta el 3 de Tevet Calendario hebreo) se celebrará en toda la comunidad judía mundial la festividad de ‘Jánuca’, también conocida como la festividad de las luminarias. En hebreo, Jánuca significa ‘inauguración’ o ‘dedicación’.

En los hogares judíos se encenderá el candelabro de ocho brazos especial para esta celebración, llamado también Janukia. Los preceptos de Jánuca son: encender las velas, pronunciar Halel y Al anisim. En Argentina se acostumbra a entregar a los niños dinero mientras que las mujeres no realizan ninguna tarea mientras las velas permanecen encendidas.

El Talmud de Babilonia, en el Tratado de Shabat 25b pregunta: “¿Qué es Janucá?”, y contesta: “Desde que entraron los griegos al Templo profanaron todos los aceites… Y ocurrió un milagro, se pudo encender la menorá (candelabro del Templo), con una pequeña cantidad de aceite, durante ocho días…” En la plegaria “Al Hanisim”, se lee: “Te damos gracias por los milagros, por la acción salvadora que realizaste en favor de nuestros antepasados, en días que hoy conmemoramos. En efecto, en aquellos días, el gran sacerdote jasmoneo, Matitiahu ben Iojanán, en unión con sus hijos, se puso al frente de la defensa de nuestro pueblo, cuando el pórfido gobierno helénico de Siria se había ensañado cruelmente con Israel, en un intento de hacernos abjurar de Tu Torá e infringir sus mandamientos. En aquella hora tan aciaga, Tú, con tu gran merced, abrazaste nuestra causa…”

El motivo principal por el que se fijaron los días de Janucá se debe al triunfo sobre los griegos, pero como parecía que fue una victoria lograda no por medio de un milagro – cuando en realidad el Todopoderoso lo logró – y no por su propia fuerza y valentía lo obtuvieron (los Hijos de Israel). Por ello se hizo el milagro de las luminarias de Janucá, para enseñarnos que todo había sido resultado de un milagro”.

Uno de los símbolos más conocidos de Januka es el Dreidl, un cuadrado con base piramidal con una letra hebrea grabada o pintada en cada una de sus cuatro caras. Estas letras hebreas son: ‘Nun’, ‘Guimel’, ‘Hey’ y ‘Shin’, cuyo significado es ‘Un gran milagro ha ocurrido allí’. Desde la creación del Estado de Israel se ha variado su significación y se ha cambiado por la siguiente: ‘¡Un Milagro Sucedió AQUÍ!’

Jánuca es una fiesta vigente que ha renovado su significado histórico en las luchas de Israel como fuente de inspiración y heroísmo, tal y como demostraron aquellos bravos macabeos (1 y 2 Libro de los Macabeos).

¡Mo’adim Lesimkha. Chena tova!

Dr. Prof. Carlos Víctor Zalazar Suárez

Doctor en Teología