Anibal Fernández y Magdalena Ruíz Guiñazú
En este diálogo que se generó hoy en el programa de Magdalena Ruíz Guiñazú se puede ratificar una vez más la capacidad de Aníbal Fernández para defender las posiciones del gobierno pero lo que queda expuesto en todo su esplendor es el prejuicio en el que basa todos sus análisis esta amorosa diva de la Cadena Nacional de la Gente Linda. Ella y el casalito patético que la secunda parten de la base que los Kirchner son absolutamente antidemocráticos y a partir de este supuesto elaboran una serie de argumentos que no pueden probarse y en muchos casos son pueriles pero igualmente los transforman en una certeza irrefutable ante la que no hay explicación de ninguna índole.
En la nota, recurrentemente los tres periodistas que se turnan para tratar de atosigar Jefe de Gabinete insisten con la chicanita de que si se enteran en el gobierno que él tiene buena relación con periodistas no kirchneristas la puede pasar mal y hasta le puede costar el cargo. No se escucha lo que diga Fernández, no se le presta atención porque ya se ha definido previamente que las cosas son como ellos lo dicen y listo, todo lo demás sobra, son excusas, palabrerío para justificar el autoritarismo y los negociados…
Por suerte la sociedad ha empezado hace tiempo a pensar detenidamente en quién es el que tiene poca tela democrática, si un gobierno que es producto de la voluntad popular y consecuentemente la respeta como lo ha probado fehacientemente acatando derrotas tanto parlamentarias como electorales, o un sector de la prensa hegemónica que ante los opositores ha olvidado la repregunta y se muestra complaciente mientras que a los funcionarios gubernamentales los somete a un interrogatorio permanente como si fuesen delincuentes.
No discuten al gobierno desde posiciones políticas e ideológicas, lo hacen desde la desacreditación, el rumor y el infundio. Ellos decretan que el gobierno es fatalmente autoritario y no hay más discusión. Así se vino construyendo una imagen que tuvo períodos de fuerte adhesión básicamente en las capas medias hasta que el paso del tiempo y el trabajo en diversos espacios de comunicación, básicamente los blogs, Facebook y 678 fue demostrándole a muchas personas la falsedad de esa agenda y generando por ende el obvio cambio de humor que se registra cada vez con más fuerza en todos los ámbitos.

