Beatríz Sarlo y los acuerdos con Kirchner

En un reportaje publicado en La Nación, Beatríz Sarlo afirma:
“…con Kirchner no se puede acordar ni un picnic. Mal se puede acordar una política de Estado. No sé si hoy tienen noción los Kirchner de lo que es una política de Estado.”
En realidad, este argumento es un latiguillo de moda muy funcional a los efectos de encubrir la verdadera imposibilidad del arco opositor para buscar un mínimo marco de acuerdos con el oficialismo que posibilite crear un piso de denominadores comunes básicos y así garantizar gobernabilidad.
El problema que tiene el Grupo A es que si por ejemplo la UCR intenta acordar algo con el FPV, sale Carrió, Solá, Pinedo y Solanas petardeando ese acercamiento y lo mismo si el sector que se siente a conversar fuese cualquier otro.
La lógica que unifica al arco opositor es la de enfrentar frontalmente todas las políticas del oficialismo, cualquier paso intermedio de alguno de sus integrantes será tomado como una traición por el resto, entonces resulta imposible consensuar algo pues lo único que el Grupo A puede hacer para garantizar su unidad es consensuar políticas que compliquen la gestión de gobierno.
Por supuesto que el dispositivo mediático relata este problema en otros términos, achacándole al gobierno la responsabilidad de que no haya diálogo.
Esto que está ocurriendo en el Grupo A preanuncia graves nubarrones a futuro pues se nota día a día que los une el espanto y que por ende sus vínculos están infectados de grandes dosis de desconfianza. El problema para el pueblo argentino será imaginar un futuro si esta bolsa de gatos tuviera alguna vez la responsabilidad de conducir los destinos del país.
Supongamos que el kirchnerismo es derrotado en 2011 y que merced a ello se desgranara en dos o tres sectores ¿Se imagina usted lo que sería un gobierno, pongale de Cobos, Macri, Alfonsín o Reutemann, tironeado por Carrió, Solanas, Rodríguez Saa, Binner y De Narváez?
Como tanta gente, uno evalúa la posibilidad de perder y no sólo eso sino que lo ve como lo más probable. La preocupación sobreviene, empero, al imaginar los escenarios que nos deparará ese futuro y entonces ruega porque en realidad sean lo mismo, piensen y deseen lo mismo de modo que haya alguna previsibilidad, de modo que haya un gobierno sólido, con un rumbo desagradable para uno, pero rumbo al fin. Mas, a juzgar por lo que se ve, eso se parece y mucho a una quimera.
Lo preocupante de la perspectiva es que tarde o temprano llegará el día en que el kirchnerismo perderá la centralidad que tiene hoy, eso es inevitable. Será ese el momento en que ya no se podrá culpar a los K de todos los problemas, y ahí te quiero ver país…
Tarde o temprano no estarán los K, pero la voracidad de la corporación agropecuaria seguirá haciendo estragos y el dispositivo mediático con Clarín a la cabeza seguirá imponiendo sus intereses como la agenda del país.
Tarde o temprano la Argentina estructurada entre 1976 y 2001 abrirá nuevamente sus fauces devorandose primero que nada y como corresponde a esta dirigencia de mirada extremadamente corta y carente de la más mínima perspectiva estratégica.
Y ahí ya no se le podrá echar la culpa a los Kirchner.
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