Caminar en la arena hasta octubre
Deben ser los años, el sobrepeso o ambas cosas sumadas las que este año me hacen parir a la hora de atravesar los 50 metros de densa arena que median entre la playa y la civilización. Me siento desfallecer a mitad de camino y para colmo me quemo las patas. Hoy pensaba, en medio del suplicio arenoso, que el camino a octubre va a ser cada día más arenoso, más denso y pesado porque se combinan acontecimientos insólitos que semanalmente modifican el escenario. Mientras por un lado tenemos a los intendentes queriendo subir el piso a 25 % para acceder a cargos, algo que nunca puede arrimar buenas noticias al oficialismo, tenemos una Mesa de Enlace resquebrajada y una interna en el empresariado de la UIA que demuestra hasta qué punto se van quebrando las barricadas del dispositivo opositor: interna feroz en las corporaciones, el Grupo A deshecho con un radicalismo que anuncia que este año funcionará como bloque autónomo, en suma, un escenario casi soñado por el oficialismo. Pero al mismo tiempo pasan cosas como la detención del Momo Venegas que encienden algunas chicharras de alerta. Sin entrar en el tema en sí ni en los fundamentos del juez, desde lo político esto ha significado una oxigenación para el duhaldismo que ni hasta el más optimista soñaba.
Sabemos además cómo reacciona la “prensa libre” con Oyarbide, a quien toda vez que procesa a un opositor es un instrumento del sistema K y cuando lo hace con personas cercanas al oficialismo es “la justicia”. Lo concreto es que esta detención no puede menos que traer cola y encrespar las aguas por el lado sindical, tanto opositor como oficialista.
Nada está ganado y sería bueno tener en claro que así como en diciembre una suma de conspiraciones mas algunos errores groseros del gobierno -como por caso la falta de billetes- generaron un clima nada favorable para el oficialismo, es dable suponer que de ahora en más el clima de diciembre se extenderá durante los ocho meses que restan para las elecciones.
Es complejo hacer pie cuando las olas vienen tan desordenadas y seguiditas. No alcanzás a celebrar la ruptura de la UIA, que al día siguiente se te complica todo con la detención del Momo, y a sí sucesivamente. Una seguidilla de situaciones como estas es la que tendremos si cesar hasta octubre.
A respirar hondo, compañeros!!

