El atardecer

Viendo el resultado que va a tener la votación en el senado es bueno preguntarse si esto se da por una carencia total y absoluta de una política de alianzas por parte del oficialismo o por una determinación de las fuerzas opositoras de operar como un férreo dispositivo para resquebrajar en todo lo que se pueda al gobierno.
Que el dispositivo opositor funcione como lo está haciendo es obvio, es de libro. Lo que pareciera no estar funcionando del todo bien es el oficialismo. En política los acuerdos y los códigos un día se rompen. En política llega ese momento en que aunque seas primera minoría te empoman y aunque seas un país presidencialista te arman un esquema parlamentarista de hecho con lo que te complican, y mucho, la vida.
¿No hay una política de alianzas posible?
Habiendo un sector de centroizquierda con el que tenemos nuestras diferencias ¿No es posible encontrar un núcleo de denominadores comunes así como, por ejemplo, los hubo en la disputa por la sanción de la nueva ley de medios?
Porque si no estamos resignando toda posibilidad de futuro ¿no?
Algunos compañeros especulan con que se puedan lograr determinados acuerdos con la disidencia peronista, bueno, es otra vía. El problema es que los acontecimientos se van precipitando y no se ve una respuesta en ninguno de los dos sentidos.
La excusa de que el Grupo A es la encarnación del oposicionismo cerril y que por lo tanto es imposible –y hasta poco deseable- conversar con algún sector es válida para un comentarista de blog, no para la alta política.
Se supo, incluso, que en las últimas horas ha crujido y muy fuerte el bloque de senadores del FPV. Este dato, obvio en tiempos políticos de “pato rengo”, hasta ahora no se lo había registrado con tanta claridad.
Todo un dato…
Es que algo está muy claro: El kirchnerismo está atardeciendo, al menos en la forma en que lo vivimos y conocimos. Es como esos días fulgurantes con un atardecer enrarecido que no te garantiza cómo estará mañana pero sí que no será como la jornada que está yéndose.
Nadie lo puede dar por muerto pero lo que sí está clarísimo es que de seguir con vida sus características deberán ser muy distintas, incluso pensando que si llegara a ganar las presidenciales seguiría teniendo serios problemas para controlar el parlamento puesto que es difícil que replique en 2011 el resultado a nivel parlamentario del 2007.
Se está configurando un escenario nuevo, distinto.
Al kirchnerismo le está costando entenderlo pero también a las fuerzas opositoras. Hoy seguramente el dispositivo mediático amplificará desmesuradamente la derrota K en el senado y se editorializará a diestra y siniestra con el fin de una etapa. Lo que no va a estar en esos panfletos, empero, es un atisbo respecto a cómo serán los nuevos tiempos, quienes los protagonizarán, como y con qué proyectos.
También las fuerzas de la oposición con posibilidades de coronar tendrán luego de esta noche la condena de ver cómo se activa el tiempo de descuento y cómo se viene el día en que no les quede otra alternativa que empezar a proponer y a comunicar qué tipo de país quieren configurar.
Y cuánto están dispuestos a bajar el piso construido en estos años.
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