El efecto Lucas
Google Analytics es el sensor de Google que indica cuántas visitas recibe por día un blog o una página web, de dónde provienen geográficamente, si llegaron por buscadores o por otros sitios web, etc.En suma, todo un kit de herramientas de inteligencia para que el editor formule un diagnóstico fino del tráfico que tiene y en base a eso elabore estrategias para adelante.
El gráfico que ustedes están viendo señala con total elocuencia el pico de visitas que se generó el miércoles 22 a partir de la operación de Alfredo Leuco sobre la metralleta de Lucas Carrasco. Queda para el análisis desentrañar qué tipo de visitantes fueron los que constituyeron ese pico de visitas, cuántos ingresaron por primera vez a la blogósfera Nac & Pop, cuántos de ellos volverán, etc, ect.
Algo me dice, no obstante, que este pico de visitas que se dio en muchos blogs del palo está develando el drama del dispositivo mediático que para demonizarnos tiene que nombrarnos y es en ese mismo instante donde descerraja un una invasión de internautas a nuestros blogs que quizá no hubieran llegado de no haber sido enviados, podríamos decir, por el absurdo. Está claro que el ataque fue a Lucas pero también que el tiro por elevación va a una corriente de opinión afincada en los nuevos instrumentos de comunicación como los blogs, Facebook y Twitter. Lo grave es que esa corriente de opinión no es un grupo comando sino la propia ciudadanía que día a día va utilizando las nuevas herramientas para publicar sus pareceres, que lamentablemente por lo general colisionan con los lineamientos editoriales de los grandes medios de comunicación.
Cuando editores grandes medios tienen que fabricar editoriales patéticas como ésta y cuando un figurón del periodismo con mucho olfato arma un escandalete que, ojo, le reditúa antes que nada a él en centimil y menciones en los más diversos medios audiovisuales, contradictoriamente se está aumentando en progresión geométrica el tráfico de ese espacio de comunicación que se pretende combatir.
El dispositivo mediático no encuentra una salida óptima al desafío que le plantea internet. Para demonizar a los bloggeros tiene que mostrarlos y al mostrarlos los populariza y, lo que es peor, los legitima.
Si hasta por momentos uno siente pena.

