El Toti Pasman es el símbolo de los que esperan la derrota

El Toti Pasman ya no es ese periodista vulgar de América TV, se ha transformado en un símbolo que engloba a esta altura a todos los que están con el cuchillo entre los dientes aguardando el tropiezo de la selección y que sólo estarán en problemas si la muchachada liderada por Diego Armando Maradona vuelve con la copa del mundo. Cualquier otro resultado les servirá para seguir con esta campaña mala onda que se instaló ni bien Clarín perdió el control monopólico de la televisación del fútbol.
Festejan a reglamento, cubren periodísticamente con lo justo, a la espera del desbarranque. Hubieran gozado a más no poder que la selección quedara afuera del mundial porque están acostumbrados a ser ellos los que intermedien en la felicidad del pueblo y no admiten la posibilidad de que algunas cosas salgan bien si ellos no están en el medio sacando provecho y haciendo negocios. Por eso ningunearon en la previa a los festejos de bicentenario, por eso masacraron a Maradona, que les respondió en Montevideo con el poder de síntesis de los distintos, y por eso le siguen cayendo con un nivel de impunidad nunca visto a la presidenta de la nación.
Tras la algarabía y la tensión con que el pueblo vive estas jornadas mundialistas, por abajo se opera políticamente y son los sectores militantes que de una u otra manera están en las cercanías del proyecto político gobernante los que están poniendo en el nombre de un periodista del montón la representación de esa Argentina que desde la política, la iglesia y los medios no está dispuesta a entregar el modelo de país que emergió de la última dictadura militar y que se terminó de hornear en los noventa. Ese establishment no duda en echar mano al fútbol o a cualquier otra manifestación popular para bajar la línea de que si no están ellos en la movida, la alegría deberá seguir siendo inexorablemente brasilera.
Bielsa es mejor, Martino es mejor, Lula es mejor, Mujica es mejor, Bachelet es mejor. Todo lo que venga de afuera es mejor porque en realidad lo que se busca instalar es que todo lo que se haga a cá adentro sin la aprobación de Clarín, Bergoglio y la mar en coche no sirve para nada, es falso, es impuro, es ficticio y fingido.
La idea es que todo lo que se haga por fuera de “la crema” no sirve y desde el vamos merece la peor condena y lo preocupante es que a pesar de esta alegría que nos dio la selección, los planteles de Brasil, Alemania, España, Italia y Francia juegan para ellos.

