En audiencia histórica, Santa Fe instaló su pelea de fondo: el federalismo
Al exponer en público ante los jueces de la Corte, la provincia pareció sacarle ventaja a la Nación en su reclamo por el 15 por ciento de coparticipación que retiene la Ansés. Una hinchada santafesina numerosa y ecléctica –en la que otra vez convivieron Reutemann y Giustiniani– se retiró optimista tras la presentación del gobernador Binner. El gobierno nacional ninguneó la convocatoria.
Damián Schwarzstein
Fue histórico en varios sentidos. Porque no es cosa de todos los días que la Corte Suprema escuche e interrogue –en una audiencia abierta a todo público– a las partes de un conflicto entre una provincia y la Nación en la que se disputan fondos coparticipables. Pero además, porque el reclamo de Santa Fe para que la Ansés deje de retener el 15 por ciento de lo que le corresponde de los impuestos nacionales fue acompañado por un amplísimo arco político, gremial y empresarial, del que sólo se quedó afuera el kirchnerismo, y porque en el centro del debate quedó el gran tema de la política de estos días: el federalismo, o en todo caso, la ausencia de él.
Los funcionarios provinciales, encabezados por el gobernador Hermes Binner, se fueron exultantes. Es que si es por el desarrollo del partido jugado en la sala de audiencias de la Corte, Santa Fe fue amplio dominador. Tanto que en su cuestionario a la representante del gobierno nacional, la subsecretaria de Relaciones con las Provincias del Ministerio de Economía, Nora Fraccarolli, dos jueces de la Corte, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti, la pusieron contra la pared cuando preguntaron –en realidad prácticamente afirmaron– por qué el gobierno "abandonó el federalismo de concertación", esto es "por qué decidió unilateralmente eliminar la costumbre de consultar a las provincias" antes de tomar decisiones sobre el uso de recursos que, al menos, están en discusión.
Pero el resultado no está puesto: la pelota quedó en manos de la Corte, que no tiene plazos para definir si le otorga a Santa Fe la cautelar que pidió para que al menos se le deje de retraer el 50 por ciento de los fondos que reclama (unos mil millones de pesos anuales), mientras se sustancia la cuestión de fondo.
La hinchada santafesina, por cierto ecléctica, también se fue optimista. Fue raro ver compartir platea a Carlos Reutemann –que se fue antes de que terminara la audiencia–, Rubén Giustiniani y toda la dirigencia socialista provincial, intendentes como Omar Perotti (PJ-Rafaela), Mario Barletta (UCR-Santa Fe) y Carlos Torres (UCR-Firmat), el presidente de la Bolsa rosarina Cristian Amuchástegui, el contitucionalista Iván Cullen, el ex gobernador Jorge Obeid y el radicalismo santafesino en pleno, con el agregado del diputado Ricardo Alfonsín, que se retiró con una convicción: "La razón jurídica, política y económica está del lado santafesino". Un hincha sobresalió por su ausencia: Miguel Lifschitz.
Del otro lado, más sola que Arsenal de visitante, Nora Fraccarolli, una funcionaria de tercera línea, lució débil para contrarrestar los argumentos de Binner y el fiscal de Estado santafesino Jorge Barraguirre. En algún momento atacó con el argumento de que el problema de Santa Fe era el "excesivo aumento del gasto", a lo que el mandatario respondió que "no hay gasto superfluo" y que el argumento de la funcionaria era "neoliberal".
Sólo al final, con la intervención del subsecretario Legal del Ministerio de Economía, Horacio Diez, apareció un argumento de peso para la negativa al reclamo que la provincia había iniciado en forma administrativa: dijo que si se le da razón a la demanda se cae el sistema previsional porque con ese 15 por ciento se financian un millón de beneficios y agregó, en línea con argumentos del oficialismo en otros temas, que se está judicializando una situación ya resuelta en el Parlamento. Y en el Parlamento, recordaron fuentes kirchneristas, los diputados y senadores, incluido Binner, votaron a favor.
En efecto, es una ley la que prorrogó la detracción del 15 por ciento a pesar de que desde 2006 Santa Fe desconoce el pacto fiscal por el que se tomó esa medida en 1992. Justamente lo que la provincia pide es que se declare la inconstitucionalidad del artículo que la afecta. Y pone tres argumentos fundamentales: que luego de la estatización de los aportes de las AFJP la Ansés su superavitaria, que también mejoró sustancialmente la situación macroeconómica de una Nación que redujo en forma considerable su stock de deuda y que además Santa Fe es una de las pocas provincias que no transfirió su Caja de Jubilaciones, con lo cual tiene que financiar su propio sistema previsional. Sobre este último punto, el ministro Angel Sciara recordó que hay otro reclamo por los compromisos incumplidos de financiar el déficit por parte del gobierno nacional.
La ausencia del ministro de Economía, Amado Boudou, pudo haber debilitado de alguna forma la postura de la Nación. De hecho, los jueces de la Corte prácticamente no dejaron exponer a Fraccarolli y enseguida la interrumpieron con preguntas, ante muchas de las cuales hizo agua al responder. Pero poner a funcionarios de tercera línea a debatir con el gobernador de una de las provincias más importantes del país puede responder también a una estrategia: ningunear la audiencia, bajarle el perfil a un conflicto que, de resultarle desfavorable, puede desatar una catarata de presentaciones de otras provincias, ya que el de Santa Fe sería el caso testigo.
Para parte de la avanzada santafesina, otro motivo para el optimismo. "Uno le baja el perfil al conflicto cuando lo va a perder", razonó uno de los estrategas santafesinos.
Lo contrario fue lo que hizo Santa Fe, cuyos funcionarios, legisladores y la veintena de empresarios coparon temprano la enorme sala de audiencias de la Corte, que estaba a reventar.
Cuando la audiencia terminó, en otras canchas empezaban otros partidos en los que también el federalismo, de qué manera se reparten los recursos, se ponía en juego. En el Senado, por ejemplo, adonde volaron Giustiniani y Reutemann dispuestos a votar la coparticipación del impuesto al cheque. Aunque, como Boudou en la Corte, el oficialismo también pegó el faltazo a esa cita y no hubo sesión por falta de quórum. Por todo esto, quién ganará el torneo es todavía un misterio. No así el trofeo en disputa: "la caja", que le dicen.
Fuente: Rosario 3



