Fernando Krakowiak le responde a Alcira Argumedo
Fernando Krakowiak me envió la columna que a continuación reproduzco, inspirada en ésta de la diputada Argumedo sobre el tema de la deuda y Ecuador, la gran mascarada con que Proyecto Sur disimula su ferviente adhesión al Grupo A, total, “Derecha hay en los dos lados” ¿Vistess?
Lo que Proyecto Sur no dice
Por Fernando Krakowiak
La diputada Alcira Argumedo, escribió el lunes 8 de marzo en Página/12 una columna de opinión donde elogia la revisión de la deuda que hizo Ecuador para justificar un pedido similar de Proyecto Sur en el ámbito local y desmentir que se trate de una propuesta “irracional e irresponsable”: “Cuando los acreedores supieron que se habían registrado prolijamente todos y cada uno de los desfalcos cometidos, acudieron pronto a negociar aceptando el pago de una tercera parte de lo demandado”, afirma en referencia a la auditoría que llevó adelante el presidente Rafael Correa. La afirmación contiene sólo una parte de la verdad, siendo más importante para la comprensión del hecho lo que no dice que lo que destaca.
Después de haber realizado una investigación para comprobar qué porción de la deuda era ilegítima, Ecuador cuestionó en diciembre de 2008 los bonos Global 2012 y 2030, papeles que los bancos recibieron luego de la renegociación posterior al default de 1999. Sin embargo, al momento de negociar no los desconoció sino que ofreció una quita inicial del 70 por ciento, avalando implícitamente su legalidad. Los Global 2012 y 2030 sumaban 3210 millones de dólares, sólo el 32 por ciento de la deuda total y la quita nominal acordada el año pasado fue finalmente del 65 por ciento. Argentina, en cambio, en diciembre de 2001 declaró un default por 81.800 millones de dólares, el 62 por ciento de la deuda total estimada por ese entonces en 132.000 millones de dólares y en marzo de 2005 logró un recorte nominal del 65,6 por ciento. La quita obtenida fue la más grande de la historia y Ecuador la tomó como referencia para revisar su deuda. De hecho, el presidente Rafael Correa dijo en varias oportunidades durante la negociación que estaba siguiendo el “modelo argentino”.
Argumedo pareciera tener claro cómo fue el proceso ecuatoriano porque reconoce que Correa no repudió su deuda sino que forzó a los acreedores a negociar. Además, aclara que esos acreedores aceptaron pagar una tercera parte “de lo demandado” y no del total de la deuda. Sin embargo, omite que el gobierno argentino aplicó antes una quita mayor que fue tomada como ejemplo por ese mismo Correa que tanta admiración provoca en las filas de Proyecto Sur. Ahora bien, si Correa no desconoció la deuda ilegítima sino que negoció un recorte, sustancialmente menor al que logró la Argentina hace apenas cinco años, ¿qué utilidad tiene reivindicar hoy lo hecho por Ecuador más allá del entusiasmo que puede generar en algunos incautos?

