Fue sólo un exabrupto
Publicado por admin el 3 mayo 2011
Categorías: Política

Ya está, el guasón pide perdón y todo queda ahí. Lo mismo que cuando la guaranga de Camaño lo surtió a Kunkel: La culpa fue del diputado “ultra K”. Ellos nunca hacen nada fuera de la moral y las buenas costumbres.
Como en los pueblos chicos donde el pobre se agarra unos pedos tísicos pero el richachón sólo se descompone; como las pibas “de las afueras”, domiciliadas en lejanas, arenosas y paupérrimas barriadas, que son violadas y lo tienen bien merecido por provocar…
Si ellos golpean, si ellos insultan o eructan las peores podredumbres, como siempre es culpa de los K. Si un buen día decidieran matarnos a todos, la culpa sería también nuestra por haberlos provocado, por haber existido, simplemente por eso.
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