Hay preocupación
Joaquín Morales Solá publica hoy esta columna cuya lectura se recomienda a todos quienes se interesen por la disputa entre el kirchnerismo y el Dispositivo mediático. Como para que saboreen su jugo, a continuación transcribo dos párrafos:
“La prensa argentina padece desde hace bastante tiempo los estragos del rumor con mucha más fuerza que la bala perdida del agravio. ¿Los periodistas somos meros mercenarios a sueldo, dispuestos a describir el improbable sol de la noche sólo por un salario? ¿Las empresas periodísticas son demonios sueltos entre gente incauta, que defienden nada más que intereses corrompidos? El kirchnerismo ha tenido la astucia (sumada a los recursos y a las complicidades) de amplificar ese debate más de lo que se cree.
El tema es recurrente en tertulias de bares, en mesas familiares y en reuniones de amigos. Tal vez el éxito más importante del kirchnerismo haya sido esa capacidad inédita en los últimos 26 años de democracia de descalificar a sus adversarios reales o imaginarios. Esa situación cumple con el protocolo de un gobierno que llevó las naturales disputas por el poder a las entrañas de la sociedad, hasta fragmentarla entre amigos y enemigos.”
Hay un renglón que desnuda la real preocupación del establishment y es este:
“El tema es recurrente en tertulias de bares, en mesas familiares y en reuniones de amigos.”
Evidentemente están preocupados. Ya no pueden tapar el sol con las manos y mucho menos seguir negando que la gran virtud del kirchnerismo fue que la sociedad comenzara a mirar a los medios como empresas que se mueven por intereses bien concretos y a los periodistas como escribas que a la postre reportan, como cualquier asalariado, a sus patronales respectivas.
Se discutirá mucho cuál fue el principal logro del kirchnerismo -lo que por otra parte es una evidencia incontrastable de su capacidad transformadora- unos hablarán de la Asignación Universal, otros de la recuperación de los fondos previsionales o la sanción de una ley de medios democrática, algunos de la recuperación del empleo y los nuevos jubilados. Mi voto va por otro lado: Haber logrado que la sociedad visibilize lo que hasta 2003 era invisible. Ahí está el aporte más abstracto pero más rutilante del kirchnerismo. Hasta hace no muchos años era usual escuchar “Lo leí en el diario” o “Lo escuché en la radio” En líneas generales lo que se emitía por los grandes medios era casi casi una verdad sagrada a la que pocos sacrílegos osaban cuestionar.
¿Qué queda de esa palabra sagrada?
Migajas.
El emisor ya no hace lo que le place porque el receptor está mucho más atento.
La pérdida de credibilidad de la prensa es un fenómeno que atraviesa al mundo en su conjunto, pero en Argentina tuvo a los gobiernos de Néstor y Cristina como verdaderos gladiadores, por eso me inclino por visualizar en esto su principal aporte en términos históricos.
El descrédito del dispositivo mediático <a href="
2008/07/el-conflicto-por-la-soja-deja.html”>se potenció con <a href="
2008/07/el-conflicto-por-la-soja-deja.html”>el conflicto por la 125<a href="
2008/07/el-conflicto-por-la-soja-deja.html”> de 2008. Ahí los grandes medios se sacaron la careta y mostraron su verdadero rostro, luego intentaron ocultarlo pero les cayó el debate por la ley de servicios de comunicación audiovisual y ya nunca más se la pudieron poner.
Las grandes empresas periodísticas y cuadros como Morales Solá manejan información de excelencia. La nota que motiva este post es ni mas ni menos que la confesión descarnada de una gran preocupación.
Un tema para estudiar con detenimiento es lo que se desprende de este párrafo que está casi al final de la nota:
“Hay ahora otro acceso hacia la descalificación del periodismo. Lo promueve Internet. Nunca el periodismo fue tan eficaz ni tan rápido. Sin embargo, esa horizontalidad de la comunicación, ese milagro de la modernidad tiene un aspecto oscuro. “Una parte de la Web es una cloaca de psicópatas anónimos”, escribió hace poco Jorge Fernández Díaz. ¿Algunos psicópatas disfrutan también de subsidios oficiales?”
Poco a poco los grandes medios están poniendo la mira en la blogosfera. Hay que seguir con mucho tino e inteligencia estos señalamientos porque existe la posibilidad que en el algún momento se desate una verdadera campaña. Curiosamente se encuentran con un gran obstáculo y es que cada vez que hablan de los blogs multiplican en progresión geométrica sus lectores.
Y es sabido que si hay un lugar del que no se vuelve es de la blogsofera Nacional y popular.
Nos vemos en la plaza.
(La ilustracion pertenece a Bob Row)
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