Hay que dejar de responder provocaciones
Leo esta nota de Jorge Fernández Díaz en La Nación y me broto pero por suerte al instante recuerdo <a href="
2010/11/arnaldo-bocco-como-se-paro-la-ultima.html”>el reportaje de anoche con Arnaldo Bocco y caigo en la cuenta de que no hay entrar en ese tipo de provocaciones porque, está a la vista, lo que busca este colega no es debatir sino llevarnos a un terreno de discusión que a nosotros no nos conviene. Como tampoco nos conviene responder los agravios de provocadores como Pablo Sirvén y otros tantos que ya han demostrado la dosis de cobardía suficiente como para que no los tomemos en cuenta.
El contraste que planteo más arriba no es casual, se entronca con una mirada que vengo desarrollando hace rato sobre cómo pararnos en torno a la ley de medios y que consiste básicamente en poner todo el empuje en crear nuevos contenidos y brindarle a la sociedad nuevos canales de información y debate. Está probado que la etapa de responder al dispositivo mediático entra en su etapa terminal. Hubo un tiempo para eso pero ahora el desafío es otro. Si no avanzamos pensando nuevas formas de comunicación y nuevos contenidos no vamos a ir a ningún lado. Cuando anoche yo tenía en el teléfono a un funcionario de primer nivel que por la confianza que me dispensa porque me conoce hace unos veinte años, estaba dispuesto a hablar, a explicar con lujo de detalle cómo se gestiona en la diaria la economía y el mundo de las finanzas, cuando lo escuchaba y comprobaba que estábamos logrando un material periodístico de altísima calidad, pude sentir que ese es el camino, que por ahí se convence y se demuestra porqué este gobierno y este proyecto es el mejor y el más avanzado para nuestros días en el contexto de nuestra realidad concreta.
Indudablemente le sirve mucho más al oyente de la radio o al lector del blog escuchar la cocina de cómo se para una corrida bancaria, que es el ataque más sutil y letal que un país pueda sufrir. Le sirve mucho más enterarse que hubo un momento en que todo el personal del Central cerró filas y así se logró doblegar al mercado, que una respuesta a Fernández Díaz que desde el comienzo al final sólo podría contener desmentidas trilladas a perogrulladas refritadas referidas al carácter y la forma de ser de Néstor Kirchner.
Admito que así como ahora escribo esto es muy probable que más temprano que tarde no pueda con mi genio y me trence en una de esas habituales contestaciones, pero la línea que vale y que debemos trabajar es ésta, la de anoche, la de ofrecer nuevos climas, nuevos espacios para que los compañeros que están en la gestión puedan explayarse y comunicar cositas de la cocina que se desconocen y son muy valiosas.
Necesitamos que los funcionarios comiencen a sentirse reporteados y no interrogados, necesitamos generar los espacios pero fundamentalmente los climas para hacer circular la información de calidad. El propio Arnaldo me llamó hoy muy contento por la nota de anoche y su rebote y me manifestó su disposición a conversar de estas y otras tantas cosas en, por ejemplo, una reunión de lectores del blog ¿Qué tal? Si sentimos que hay que dar una lucha muy ardua y que para ello necesitamos nutrirnos de muchos elementos, acá podemos ir hallando mecanismos novedosos.

