Hubo un tiempo que fue hermoso y fui libre de verdad…

Hubo un tiempo en que desde Alfonsín a Menem, todo estaba a nuestra derecha y todos estábamos a la izquierda. Jorge Lanata, Eduardo Aliverti, Ernesto Tenembaun, Alfredo, Leuco, Román Lejtman, Martín Caparrós y todos nuestros amigos eran progres que degustaban a Silvio y Pablo, a Charly y a la Negra.
Hubo un tiempo en que eramos jóvenes y llenábamos el Luna y Obras. Todavía vivían Atahualpa, Tejada Gómez, Piazzolla, Zitarrosa, Hamlet Lima Quintana y Eladia. Pero un día crecimos y las cosas fueron cambiando tan sigilosamente que nos costó darnos cuenta. Algo se fue moviendo y de a poco algunos muros se corrieron dejándonos a unos de un lado y a muchos amigos, parientes y referentes periodísticos del otro.
Hubo un tiempo en que todo estaba muy amontonado, apelotonado y fue bello porque teníamos menos canas, menos kilos, menos cuotas y menos hijos, hasta que vino la zaranda rigurosa a realizar el trabajo sucio y a despertarnos con malas noticias.
No todo era como creíamos.
De esto habla este muy interesante post que acabo de leer en el blog del tocayo Gerardo Yomal.
———————————————

