La crisis del modelo úselo y tírelo
Es necesario poner en discusión un modo de consumo que se muestra voraz e indiscriminado y que exige cada vez más al ambiente. Es el modelo del úselo y tírelo , el modelo del despilfarro y el de la extracción indiscriminada el que está en crisis.
La reglamentación de los estudios de impacto ambiental es una premisa cardinal para generar políticas de Estado.
Deben ser estudios con disposiciones técnicas que den participación y escuchen a las poblaciones afectadas. Se trata de generar un nuevo proyecto de sustentabilidad ambiental que garantice el uso responsable de los recursos naturales; de promover una gestión de los residuos eficaz, transparente y participativa; de alentar y fomentar la utilización de energías renovables y la racionalización del consumo energético; y de estimular el desarrollo de los espacios verdes y el respeto por la biodiversidad.
Nuestra lucha consecuente por la defensa de un ambiente sustentable no se fundamenta en una oposición al progreso económico . Por el contrario, se enmarca en la reflexión de la categoría de progreso desde la mirada de lo social, lo medioambiental y, fundamentalmente, lo humano. Entendemos que es la única forma posible de garantizar crecimiento en un medio que respete la vida. Es por ello que la agenda ambiental es una agenda ética , que merece la atención de todos los sectores pero, sobre todo, la del Ejecutivo garantizando políticas de Estado.
La instalación de emprendimientos de diversa índole por parte de sectores productivos nacionales e internacionales debe estar seriamente reglamentada y enmarcada en criterios ambientales definidos por las autoridades de la Nación. Son dos los criterios que deben imperar: el de equidad intergeneracional y el de reversión de la carga probatoria.
En el primero caso, porque tenemos la imposición ética de entregarles a nuestros hijos y a las generaciones venideras un país y un mundo sustentable; y en el segundo, porque no son los ciudadanos los encargados de demostrar la posible contaminación de una empresa, sino que es esta última la que debe exponer que sus procesos no revisten peligro ambiental, con supervisión del Estado. Dos conceptos rectores para un medio sustentable que el ex juez Héctor Tizón desarrolló en un ejemplificador fallo del Tribunal Superior del Justicia de Jujuy, poco tiempo antes de dejar su cargo.
Creemos que es necesario asumir el debate con seriedad y responsabilidad porque un proyecto de sustentabilidad ambiental para el país es un proyecto de vida para las argentinas y argentinos de hoy y del mañana. A ello debemos, a través del consenso y el diálogo, abocarnos los ciudadanos y los dirigentes políticos. Porque ya no podemos pensar a medias el medio ambiente.
Por Hermes Binner
Fuente: Clarin

