Las tribulaciones del EDE

Al bajar las candidaturas comunales en Vicente López y Malvinas Argentinas para contribuir a frenar el avance del PRO y el duhaldismo, el partido de Martín Sabbatella da una muestra de compromiso con el FPV que, se me ocurre, es digna de resaltar. Es muy probable que esta determinación le tiene que estar generando al partido una serie de debates muy fuertes pero al mismo tiempo son estas instancias las que ponen a las fuerzas políticas ante la real politic y las hacen crecer si resuelven de manera inteligente los laberintos de la coyuntura.
Sin duda tiene que haber existido una “recomendación” desde las más altas esferas del FPV para que la gente de Sabbatella tome esta decisión. Al fin y al cabo el EDE cosecha en estas elecciones dos diputados nacionales (uno por provincia y otro por Capital), un botín nada desdeñable siendo que si iba por su lado y sin el paraguas de Cristina muy probablemente no hubiera conseguido ninguna banca a nivel nacional. Pero independientemente de los cargos, pareciera que el discurso de Martín Sabbatella en la fundamentación de su candidatura contra Daniel Scioli queda hecho jirones: definitivamente no parece haber sintonía entre la feroz crítica al gobernador, a quien se ubica como locomotora del “tren fanstasma” del PJ bonaerense, y el retiro de las listas en dos municipios para contribuir a reforzar las perspectivas electorales de expresiones políticas que están mucho más cerca de lo que en la lógica sabbatelista expresa Daniel Scioli que de la “elevación del techo”. No obstante, el asumir el riesgo de ingresar en un terreno político extremadamente viscozo aparece como una resolución plena de gallardía y audacia.
Para una fuerza de las características del EDE sin duda alguna hubiera sido mucho más cómodo seguir con sus propios candidatos, pero hacer política implica muchas veces honrar acuerdos y fidelidades. De ahí que al conformar una alianza un tanto sui géneris, pero alianza al fin con el FPV, además de recibir se tenga que dar. En este sentido el partido de Martín Sabbatella está dando mucho con esta determinación. No le saca el cuerpo al conflicto y la contradicción, algo nuevo en este tipo de partidos políticos.
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