Lo bueno era inevitable y lo malo, intencional
Publicado por admin el 5 marzo 2011
Categorías: Política
La crítica más inteligente al kirchnerismo que anda dando vueltas por ahí es la que sostiene que todo lo bueno que ha pasado en estos años hubiera sucedido igual, o que era algo inevitable, mientras que las cosas malas o lo que anda medio medio es exclusiva responsabilidad del gobierno. Hace un mes, más o menos, en el blog Acquaforte, ”Rinconete” dejó un comentario de una lucidez tal que no puedo menos que reproducirlo porque es la respuesta más inteligente que he recogido a ese planteo:
“Creo que una buena manera de iniciar una discusión sobre el oficialismo es definir de qué tipo de discusión se trata. Si es una sobre absolutos (¨Cristina Kirchner no es Thomas Jefferson¨), o por el contrario si se trata de criticar al kirchnerismo en el contexto de las otras opciones del menú.En general, en nuestra vida diaria, no solemos calificar a las cosas en base a absolutos. Si cenamos en un restaurante de Palermo Sensible que nos gustó no lo descalificamos por no tener vista al Nahuel Huapi o estar demasiado lejos del Central Park. Por el contrario, aplaudimos porque pudimos comer una ensalada (un bowl de verdes) por menos de 30 dólares o porque el mozo recordó al menos uno de nuestros pedidos.El kirchnerismo no tiene esa prerrogativa. Los antiK suelen preferir los enunciados de absolutos antes que calificar a un gobierno en base a los anteriores o a las propuestas alternativas.Sostienen también que lo bueno era inevitable (viento de cola, soja, China…) y lo malo, intencional.Es extraño.
Cuánta razón ¿no? porque de lo que se trata es de ver qué hubieran hecho en la realidad concreta Macri, Carrió, Cobos o De Narváez, no esos estadistas castos y puros que generalmente existen sólo en la imaginación o la mismísima encarnación de los dioses.

