Los medios tienen más poder que lo que pensábamos
Publicado por admin el 2 agosto 2011
Categorías: Política
Decíamos en <a href="2011/07/agarrate-que-se-viene-un-sacudon.html”>este post el sábado previo a las elecciones santafesinas:
“Sea cual sea el resultado de mañana en Santa Fe, el dispositivo mediático transformará la cosecha de votos de Miguel Del Sel y la desde el primer día previsible derrota del Chivo Rossi en una nueva victoria de “la Argentina del diálogo y el consenso”. Esto se sumará al triunfo de Macri en la ciudad hace 15 días y entroncará con la asistencia perfecta de toda la oposición de derecha al acto de laSociedad Rural donde nuevamente Hugo Biolcatti se encargó de recordarnos que nada ha cambiado y que ni bien cambien las condiciones y el chacareraje deje de llevársela en pala tendrán nuevamente infantería para volver al ataque.”
Decíamos también en esa ocasión:
Pero nada está ganado todavía y tenemos por delante una serie de escenarios donde habremos de padecer la virulencia del dispositivo mediático desplegando una visión de la realidad absolutamente envalentonada. En este contexto es indudable que Agustín Rossi,aún realizando una elección muchísimo mejor que la de dos años atrás, al igual que el FPV en capital, quedará sepultado por toda una campaña de prensa fabulosa que apuntará a instalar la idea del fin de ciclo a nivel nacional.
Bien, en este preciso instante estamos en el centro del huracán y los efectos se hacen sentir y cómo en el kirchnerismo. Urge entonces mirar el escenario nuevamente y aceptar como posible que el dispositivo mediático conserve un poder de penetración más potente que el que estimábamos o que incluso, pese a nuestros supuestos, lo haya reforzado (lo más probable) Entre la noche del domingo y esta mañana de martes ha campeado un clima de derrota que no es otra cosa que la comprobación de hasta dónde ha penetrado el fuego graneado de Clarín y Cía. Hay que separar ya mismo los errores propios, en su mayoría muy anteriores a estos últimos 15 días, de la potencia con que estamos siendo penetrados. Nos están marcando la agenda, estamos discutiendo lo que ellos quieren y en los términos que ellos lo proponen. Estamos respondiendo, atajando penales uno atrás de otro y todo porque la plataforma mediática se ha revelado mucho más poderosa de lo que creíamos y ese poder se traduce inexorablemente en creación de sentido común.
Nuestro problema es que no estamos interpelando a una porción importantísima de la sociedad, estamos como aislados, en nuestro mundo, consumiendo nuestros medios amigos y creídos que como la razón está (supuestamente) de nuestro lado, mecánicamente los zapallos ha de acomodarse solos (y eso se traduce en victoria cómoda en las PASO y octubre)
El avance generado con la ley de medios llegó a un tope. La instrumentación lleva su tiempo y ni hablar de la generación de nuevos contenidos. Creímos que con la votación en el Senado se resolvía mágicamente la cuestión de los medios y ahora estamos verificando lo errónea que fue esa presunción. No sólo dejamos de avanzar en la materia sino que los medios hegemónicos aprendieron la lección y rápidamente fueron corrigiendo errores, pero lo fundamental es que comprobaron ellos antes que nosotros que seguían conservando un piso de adhesión muchísimo más alto del que nosotros estimábamos. Esto nos coloca ante la imperiosa necesidad de separar finamente la cuestión de la autocrítica de los logros que el dispositivo mediático obtiene por sus propias virtudes. La sensación de caída estrepitosa del kirchnerismo, la noción de que Cristina no es invencible y la inteligentísima idea de que “finalmente será la gente la que ordene a la oposición luego de las primarias” es todo parte de un triunfo rotundo de la prédica mediática.
Los grandes medios instalan esta idea para que luego efectivamente “la gente” reaccione como ellos le dicen que reaccionará, inclinando la balanza electoral para el lado que a los medios le convenga. Es el ejemplo de la falta de nafta llevado a lo electoral. Si el 60 % de los automovilistas cree que está faltando nafta o que puede faltar va a correr al surtidor más cercano con la misma desesperación con que el moribundo se arrastra hasta el oasis en medio de desierto y se genera así el efecto buscado: al poco tiempo empieza a haber la misma cantidad de combustible que siempre sólo que dentro de los autos -todos con el tanque lleno- en lugar de estar en las Estaciones de Servicio. Empieza a “faltar nafta”
Ahora están trabajando con las turbinas al máximo instalando la idea del fin de ciclo. No importa que en Santa Fe el FPV haya triunfado en las elecciones para diputados (Clarín directamente no lo informó en su edición en papel el día posterior a la elección), no importa que el socialismo haya ganado pero perdiendo 12 puntos en relación a 2007 como tampoco que en realidad Mauricio Macri haya sido reelegido con cifras que aún siendo mejores que las de 2007 no marcan en rigor nada nuevo, nada que no estuviera en los papeles. Nadie dijo nunca que el FPV tenía chances de ganar las elecciones en la ciudad. Lo más auspicioso fueron algunos sondeos que imaginaban una diferencia en primera vuelta de seis puntos a favor del PRO, nada más. Pero todo eso quedó en el olvido y en esta memoria comprimida que campea como marca de época, donde el zócalo de las diez y media nos hace olvidar al de las diez, ya nadie recuerda que era la propia prensa hegemónica la que, instando a la oposición a ponerse las pilas y asustando de paso a la población, agitaba el fantasma de una Cristina electoralmente blindada.
Los medios cuentan con la desmemoria de su lado, operan sin parar y cuando algo les sale mal lo borran y todo sigue como si nada, total, nadie recuerda qué pasó, como con la intendencia de Ayacucho que corrió serio peligro de ser prendida fuego por el accionar irresponsable de los medios y de haber aparecido un vecino con una botella de kerosene en la noche del miércoles pasado, la incendiaban. Después se supo que en rigor las cosas no eran como se dijo que eran y el tema desapareció de los medios, o sea, se fue de “la realidad”, no existe más.
Aparición con vida de la memoria…
El kirchnerismo porteño ha cometido muchísimos errores. hay que tenerlo bien claro para no confundir la falta de trabajo político en la ciudad de Buenos Aires, la existencia de un PJ desarticulado, consumido por un internismo feroz, con el fin de ciclo. En capital cosechamos lo que podíamos cosechar. Durante cuatro años no hicimos política para lograr mejores resultados, pero los medios no están queriendo convencer de todo lo contrario, nos quieren convencer de que trabajamos, de que durante cuatro años fuimos una fuerza en crecimiento y que estuvimos a punto de ganar la ciudad. Toda una gran invención, una gran puesta en escena que se derrama a lo largo y ancho del país convenciendo a la ciudadanía de que, así como en cualquier lugar del interior la temperatura “es” la de Capital y sus problemas de tránsito son los de la Panamericana, lo que está pasando políticamente en el pueblo más alejado es exactamente lo mismo que lo que acontece en la CABA.
Los medios tienen muchísima más fuerza de lo que creen algunos y las consecuencias las estamos padeciendo en este preciso instante. Si olvidamos este dato estamos en el horno, por lo tanto lo que se impone es discutir y revisar todo lo que haya que revisar concretamente en Santa Fe y Capital, pero separando ese debate del fuego graneado del dispositivo mediático. Los errores del kirchnerismo porteño y santafesino y si se quiere las particularidades de estas dos provincias son una cosa muy distinta del relato mediático que está queriendo convencer al país entero que el kirchnerismo de todo el país es santa Fe y capital o que Cristina es lo mismo que Agustín Rossi y Daniel Filmus..

