Los radicales, ay los radicales…
Publicado por admin el 19 agosto 2011
Categorías: Política

“De persistir la tendencia que se verificó el domingo habrá un grave peligro institucional por desequilibrio de poderes en la Argentina como no hace demasiado tiempo”, señaló el presidente de la UCR, Ernesto Sanz.
No se puede creer. El principal partido de oposición en lugar de replantearse su propia actuación asume como propios los principales lineamientos editoriales que desde el lunes venimos advirtiendo <a href="
2011/08/ahora-usted-se-me-preocupa-por-el.html”>acá, <a href="
2011/08/en-atamisqui-peligra-el-equilibrio.html?utm_source=BP_recent”>acá y <a href="
2011/08/el-equilibrio-es-el-eje.html”>acá en las principales plumas editoriales de la prensa hegemónica. No está en el análisis de los radicales la pregunta sobre porqué les pasó lo que les pasó. No se preguntan tampoco porqué sólo menos de un cuarto del electorado los vio como alternativa. No se preguntan sobre la incapacidad asombrosa para no mantener el ACyS con el que obtuvieron el 35% de los votos en 2009. Emborrachados, onnubilados por las lámparas de los set de televisión recurren al libreto que les siguen dando los medios, haciendo propios una serie de conceptos paridos al calor de elucubraciones de mesa de redacción. Han renunciado definitivamente a verse a sí mismos como fuerza política y en ese vaciamiento, que más que eso parece esterilización, creen que asustando al electorado lograrán algún resultado cuando la propia manifestación del domingo demostró con creces que el pueblo no está precisamente preocupado por el equilibrio y esos conceptos aburridos que sigue manejando este partido cada vez más vetusto.
Harían bien en revisar su actuación, en haber pasado de tener como candidato a un tránsfuga a uno que el único mérito que ostenta es usar los trajes de su difunto padre; estaría bueno que pensaran en qué seguridad le dan al pueblo de que no se irán de nuevo matando gente como De La Rúa, digo. Empezar a ver cosas que todos vemos, menos ellos, obvio.
Son tan tibios que hasta descreen de las mayorías. Temen el exceso, viven a dieta, de tanto cuidarse están sanitos pero muertos en vida. Ahora resulta que hay que ganar pero por por poco porque si se gana por mucho la democracia se pone en riesgo ¿Te das cuenta hasta dónde es capaz de llegar la despolitización de un partido político?
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