Los socialistas enojados con la "politización" del acto
Publicado por admin el 21 junio 2011
Categorías: Política
Binner y Bonfatti se quejaron de “la politización” del acto de ayer en Rosario. Los socialistas tienen esa cosa de aquellas directoras de escuela en épocas de gobiernos militares, ese aire de Liga de Madres de Familia, son como esos compañeros del colegio que siempre se enganchaban –tarde- en las jodas pero cuando aparecía la celadora eran los primeros en hacerse los boludos, en poner cara de buenitos y explotar su buena reputación. Insolidarios a la enésima potencia, sin el más mínimo código, si las papas amenazaban quemarse batían a Dios y María santísima.
Uno hace lo imposible por no enemistarse con ellos, cada mañana practica un ritual de amplitud y mientras se mira el escracho en el espejo recita:
“Los socialistas son parte del campo popular, los socialistas son parte del campo popular”
Y lo hace hasta perdonándoles los capítulos verde oliva de su pasado y su gorilismo extremo porque sigue empeñado en ponerlos de este lado del mostrador, pero, la verdad, muchas noches mientras abraza la almohada se resigna pensando que no tienen arreglo. Ahora se quejan de “la politización” del acto donde estuvo la presidenta y, la verdad, da bronca porque el problema acá está en que proceden con estos reflejos porque tienen una pata puesta en la política y otra en esa cultura milica de que “la política es fea, sucia y mala”. Es cierto, hay una porción de la sociedad que es así, hay señores militantemente infieles con sus esposas que van los domingos a misa a confesarse y hay curas que los redimen. Hay una parte de la sociedad así, es cierto. El problema es cuando se busca interpelar a esa porción de la sociedad ¿no?
¿Se puede construir un país distinto con tanto “pedo atajado”? .
Uno hace lo imposible por no enemistarse con ellos, cada mañana practica un ritual de amplitud y mientras se mira el escracho en el espejo recita:
“Los socialistas son parte del campo popular, los socialistas son parte del campo popular”
Y lo hace hasta perdonándoles los capítulos verde oliva de su pasado y su gorilismo extremo porque sigue empeñado en ponerlos de este lado del mostrador, pero, la verdad, muchas noches mientras abraza la almohada se resigna pensando que no tienen arreglo. Ahora se quejan de “la politización” del acto donde estuvo la presidenta y, la verdad, da bronca porque el problema acá está en que proceden con estos reflejos porque tienen una pata puesta en la política y otra en esa cultura milica de que “la política es fea, sucia y mala”. Es cierto, hay una porción de la sociedad que es así, hay señores militantemente infieles con sus esposas que van los domingos a misa a confesarse y hay curas que los redimen. Hay una parte de la sociedad así, es cierto. El problema es cuando se busca interpelar a esa porción de la sociedad ¿no?
¿Se puede construir un país distinto con tanto “pedo atajado”? .

