Macaluse: El hombre del pensamiento redondo

Parece que en algunos diputados de Proyecto Sur no cayeron del todo bien las declaraciones sobre “La trampa” que perpetró el cineasta el viernes en Clarín. Leyendo hoy Página/12 se puede encontrar esta nota donde con una nitidez que asombra, Eduardo Macaluse, el diputado del pensamiento redondo, elabora una parábola discursiva de esas bien capicúa que como siempre terminan no diciendo nada. Bueno, ya este muchacho -que esperó a ser electo con los votos de Carrió para recién luego abrirse del Trueno Naranja- supo dejarnos embobados con su máxima: “Derecha hay en los dos lados”
Fíjense de qué manera se enrosca para terminar diciendo “ni”:
“Siempre propusimos que hay que regular distintos aspectos de la economía de la mejor manera posible. Y en el caso de Papel Prensa, sabíamos que tendríamos que evitar aparecer en medio de la guerra entre el Gobierno y los medios. Pero también era inaceptable que votáramos en contra de nuestro propio proyecto cuando éste se trató en la comisión legislativa. Nosotros respaldamos el trabajo de nuestras compañeras, que discutimos en el interbloque donde también estuvo Pino”
Macaluse relata el drama de ser un bloquecito supuestamente distinto y no poder escapar a la confrontación entre los dos pesos pesados. Es que el problema no es escaparle a la guerra entre el gobierno y Clarín, Eduardito, el problema es no entender cuál es el rol que ustedes deberían asumir si verdaderamente tuvieran vocación de poder. Si en lugar de ser la pata izquierda del Grupo A, como lo definieron en diciembre del año pasado, se hubieran posicionado desde el primer momento como una tercera opción y hubieran utilizado la decena de votos que poseen en consecuencia hoy no andarían frunciendo para acá y para allá.
El interbloque supuestamente progresista perdió hace rato la oportunidad histórica de transformar sus pocas bancas en un poder legislativo que las condiciones políticas transformaron en fulminante. No supieron aprovechar una coyuntura que muy dificilmente volverá a repetirse, cual es la de definir por ejemplo un quórum. No estuvieron a la altura de lo que la coyuntura exigía y ahora entonces sólo les resta padecer los dislates del figurón que una y otra vez los va a embarcar en bochornos como éste, arrastrándolos a ser el primer bloque en la historia parlamentaria nacional que presenta un proyecto, consigue los votos en un plenario nada menos que de cinco comisiones para finalmente negociar su cajoneo, como finalmente van a terminar haciéndolo…

