Morales Solá es el cerebro de la oposición
Elogiar la capacidad de operación política de Joaquín Morales Sola es a esta altura una perogrullada, pero la verdad es que tiene una agudeza poco usual que lo transforma en el cerebro del ancho espacio opositor. Esta nota que publica hoy en La Nación es la consecuencia obvia del panel que ayer se desarrolló en la rural y que dejó un sabor realmente amargo tanto en el complejo agromediático como en sus filas parlamentarias adictas pues lo único que quedó expuesto en todo su esplendor fueron las profundas grietas al interior de la Mesa de Enlace, que se manifestaron inequívocamente en los carteles instalados por CARBAP, tanto como los desacuerdos sobre el qué hacer del Grupo A.

Pero Morales Solá, haciendo gala de su experiencia y sabiduría, esconde estas evidencias debajo de la alfombra y comienza una campaña para instalar la noción de que si finalmente el Grupo A no logra su objetivo desfinanciador en el congreso será por culpa del gobierno que, según palabras del inefable Felipe Solá “sale de shopping por el senado”.
Ayer mismo en este blog <a href="
2010/07/audios-de-la-reunion-de-hoy-en-la-rural.html”>colgamos los audios y recomendamos escuchar el mensaje entrelíneas tanto de Gerardo Morales como del propio Solá. Dijimos que todo oyente atento podría observar en los casos de estos legisladores el reconocimiento de que están muy lejos de lograr imponer algo que ni siquiera tienen aún bosquejado y fue Solá quien con mayor claridad lo manifestó al reconocer que en el senado tienen muy serios problemas para obtener mayoría. Bajo la chicana de que el gobierno sale de shopping por el senado, el ex gobernador oculta que habrá varios senadores renuentes a que sus provincias dejen de percibir el fondo coparticipable de las retenciones y que en diputados los votos con que cuentan al día de hoy las expresiones que estuvieron ayer en la rural no alcanzan ni siquiera para garantizar los 129 legisladores que requiere el quórum. Si el bloque de fuerzas de centroizquierda y el socialismo santafesino no acompañan, no hay futuro para el avance sojero sobre el estado.
Esto es lo que quedó claramente expuesto ayer en la rural, pero el lector de La Nación y los oyentes de radio que en esta mañana amanecieron escuchando la Cadena Nacional de la Gente Linda no reciben esta noticia y sí el comienzo de un nuevo novelón sobre supuestas compras de votos en el senado por parte del oficialismo. Con la maestría de los que saben cómo se hacen estas cosas, Morales Solá pone la culpa sobre lo que pueda pasar en el gobierno cuando en rigor, los que no tienen no solo los votos sino los acuerdos sobre qué hacer son sus legisladores afines, vinculados orgánicamente, además, a los sectores políticos que protagonizaron aquél verdadero paseo por el shopping que fue el tristemente célebre affaire de “la Banelco” cuando gobernaba la Alianza.
Y el telón de fondo es, por supuesto, la lógica de la demonización: Cuando la oposición gana una elección en el parlamento es consecuencia del influjo altruista del republicanismo más autentico y desinteresado mientras que cuando las cosas son al revés es consecuencia de la compra de voluntades por parte del gobierno. Al kirchnerismo le está negada la posibilidad de obtener apoyos en la sociedad si no es mediante la compra de voluntades.
Lo bueno de esta campaña que hoy inaugura el editorialista de La Nación es que nos da una pista para medir el grado de acuerdos del espacio opositor: Cuanto más se hable del shopping del senado, tendremos más claro lo lejos que está el Grupo A de ponerse de acuerdo y de contar con los votos necesarios en ambas cámaras.

