Ni Chachismo ni delasotismo, Luciano, kirchnerismo!!
Publicado por admin el 8 agosto 2011
Categorías: Política
El estimadísimo compañero Luciano en su pertinaz defensa del santo grial justicialista le achaca a Chacho Alvarez la autoría del concepto “<a href="
2011/08/chacho-alvarez-en-la-jungla-politica.html”>la clase media está en disputa” y aprovecha el envión para congraciarse con un nuevo triunfo de un peronista tipo de las últimas décadas como el gallego De La Sota, que fue todo lo que había que ser para estar en la cresta de la ola. El problema del compañero es que se la agarra con Chacho Alvarez cuando en realidad el concepto de que la clase media está en disputa es muy anterior a su propia irrupción en la vida política argentina. Chacho, a lo sumo, repite una verdad de la que no es ni mucho menos autor.
Acá el problema de fondo es otro y pasa por instalar una contradicción falsa: si la contraparte del Chachismo es el delasotismo estamos en serios problemas aquellos que verdaderamente ansiamos transformar la realidad porque se nos coloca en una disyuntiva falsa ya que ni ese progresismo incapaz de hacer política en serio ni ese pejotismo de Turismo Carretera son alternativas deseables para construir una sociedad mejor que al menos siga recuperando derechos y un piso de dignidad que ¡oh casualidad! curiosamente se fueron perdiendo mientras peronistas ganadores como Menem, Duhalde y el propio De La Sota manejaban los destinos de país.
Al fin y al cabo Chacho Alvarez fue un incapaz (¿Quién lo duda?) para arreglar el estado calamitoso en que dejó al país ese peronismo “victorioso” que tanto subyuga a compañeros de buena fe como Luciano, capaces, profundos, pero un poquito desmemoriados.
Por eso estoy convencido que la línea pasa por otro lado, o si se quiere por otra mirada más abarcadora, más precisamente por acá:
“Si nosotros hacemos una retrospectiva de nuestra historia como movimiento, y no me refiero únicamente a los años pasados, me refiero a nuestra propia génesis, desde nuestra propia matriz, cuando nacimos, en realidad no nacimos como lo que somos, nacimos como un aglomerado o desprendimiento de distintos sectores políticos que no se sentía identificados, hasta ese momento, con lo que estaba pasando en sus partidos o en su país, y se agruparon en torno a la figura de un hombre que supo representar un proyecto de país y llevarlo adelante; el nombre vino después, los títulos vinieron después.”
(Fragmento del discurso de Cristina Fernández de Kirchner ante el Consejo Nacional del Partido Justicialista. Diciembre de 2010).
2011/08/chacho-alvarez-en-la-jungla-politica.html”>la clase media está en disputa” y aprovecha el envión para congraciarse con un nuevo triunfo de un peronista tipo de las últimas décadas como el gallego De La Sota, que fue todo lo que había que ser para estar en la cresta de la ola. El problema del compañero es que se la agarra con Chacho Alvarez cuando en realidad el concepto de que la clase media está en disputa es muy anterior a su propia irrupción en la vida política argentina. Chacho, a lo sumo, repite una verdad de la que no es ni mucho menos autor.
Acá el problema de fondo es otro y pasa por instalar una contradicción falsa: si la contraparte del Chachismo es el delasotismo estamos en serios problemas aquellos que verdaderamente ansiamos transformar la realidad porque se nos coloca en una disyuntiva falsa ya que ni ese progresismo incapaz de hacer política en serio ni ese pejotismo de Turismo Carretera son alternativas deseables para construir una sociedad mejor que al menos siga recuperando derechos y un piso de dignidad que ¡oh casualidad! curiosamente se fueron perdiendo mientras peronistas ganadores como Menem, Duhalde y el propio De La Sota manejaban los destinos de país.
Al fin y al cabo Chacho Alvarez fue un incapaz (¿Quién lo duda?) para arreglar el estado calamitoso en que dejó al país ese peronismo “victorioso” que tanto subyuga a compañeros de buena fe como Luciano, capaces, profundos, pero un poquito desmemoriados.
Por eso estoy convencido que la línea pasa por otro lado, o si se quiere por otra mirada más abarcadora, más precisamente por acá:
“Si nosotros hacemos una retrospectiva de nuestra historia como movimiento, y no me refiero únicamente a los años pasados, me refiero a nuestra propia génesis, desde nuestra propia matriz, cuando nacimos, en realidad no nacimos como lo que somos, nacimos como un aglomerado o desprendimiento de distintos sectores políticos que no se sentía identificados, hasta ese momento, con lo que estaba pasando en sus partidos o en su país, y se agruparon en torno a la figura de un hombre que supo representar un proyecto de país y llevarlo adelante; el nombre vino después, los títulos vinieron después.”
(Fragmento del discurso de Cristina Fernández de Kirchner ante el Consejo Nacional del Partido Justicialista. Diciembre de 2010).

