No hay que facilitarle las cosas a la oposición
Si es cierto que no la quieren dejar gobernar a Cristina, a estas horas del viernes todo estaría indicando que el PEN le facilitó el juego a las patrullas opositoras.
Al crear el Fondo del Bicentenario por decreto y no mandar el proyecto al parlamento le facilitó las cosas a los opositores que si para algo sirven es para ir a la justicia. Si se hubiera mandado el proyecto al parlamento las oposiciones deberían haber tenido que blanquear sus propuestas y entre otras cosas hubieran aflorado las diferencias al interior del Grupo A (salvo que yo sea un nabo que sigue creyendo que pese a todo hay alguna diferencia entre el PRO y Proyecto Sur, por caso)
Pero al obviar el Congreso, se me hace que mágicamente se les quitó un gran peso de encima a la oposición cual es ni más ni menos que definirse por algo. Esta oposición funciona bien como reacción, como “me opongo a todo”, pero cuando tiene que definir para adelante no logra ni siquiera saldar la interna entre la CC y el peronismo disidente por la silla de la tercera minoría en Diputados para la integración de la Autoridad de Aplicación de la ley de medios.
Está claro que como dijo Arballo, te piden que pagues y cuando lo querés hacer te exigen incluso la vía más onerosa ¿Pero eso no lo sabemos? ¿No lo sabe el gobierno?
Ahora hay que buscar la forma de pasarles la pelota y obligarlos a definirse ¿Quieren pagar o no? Y ¿Cómo quieren hacerlo?
Sigo sosteniendo la misma idea de estos días: En la base del acuartelamiento redradista hay una operación política grosa que tiene como objeto atascar la gobernabilidad. La mejor respuesta que podemos dar entonces desde el oficialismo es no facilitarles las cosas.
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