No todo da lo mismo (2)
No todo lo que hace Néstor Kirchner me gusta y lo planteo de frente, haciéndome cargo de las consecuencias.
Tengo muy claro que no es delito comprar 2 millones de dólares, como también abrigo la certeza de que esa acción lícita resulta desde el punto de vista político un tiro en las patas, sin ningún tipo de dudas.
Si justo cuando estalla una crisis financiera de aquellas, el esposo de la presidenta de la nación realiza una operación de estas características creo que estamos ante un accionar cuasi suicida desde el punto de vista político porque esto más tarde o más temprano se va a saber y las facturas habrá que levantarlas.
Mi planteo de fondo es que si querés cambiar el país tenés que prescindir de algunas cosas, por ejemplo, el hacer negocios personales. Puedo estar equivocado, pero es lo que veo, es lo que me parece. Porque después te quedás sin argumentos, sin espalda ética para culpar a los demás. No me cabe duda de que debe haber decenas que hicieron operaciones similares, pero eso es previsible. No me asombraría que, por caso, De Narváez lo hubiera hecho.
El punto es que si estás en una guerra declarada y sabés, bien que sabés, que te están esperando minuto a minuto para escarcharte, creo que debés tener un poco de cintura para no darles motivo a que te fusilen.
En lo personal no me molesta, no me ofende esta acción. La preocupación es política porque estoy convencido que son estas cuestiones las que siguen siendo funcionales a la campaña del dispositivo mediático. Hoy el tema ya está en tapa de Clarín y La Nación y ni quiero imaginarme la zaga que se viene. ¿No es grave políticamente?
Puede ser que haya otros amigos a los que el tema les parezca una gansada o una simple operación y en una de esas tengan razón. Pido permiso para decir lo que veo o lo que siento. Pido permiso para decir que así no sólo no sumamos sino que es hasta más probable que perdamos adherentes.
Y tengo claro que la sociedad es hipócrita y que los medios son hipócritas ¡PRECISAMENTE POR ESO DIGO QUE ESTO ESTÁ MAL!!!
Porque la acción política requiere antes que nada conocer la materia prima con la que se trabaja. Por eso este tipo de acciones juega en contra, porque le sirve en bandeja una coartada a la hipocresía de buena parte de la Argentina. Le sirve en bandeja una excusa a más de uno para tapar las buenas acciones, las revolucionarias acciones desplegadas en estos seis años. Entonces cuando después vamos a buscar los votos tenemos que pasar más tiempo desmalezando que debatiendo lo verdaderamente importante.
Y por otro lado, pregunto ¿Necesita Kirchner hacer este tipo de negocios? Creo que no, creo que puede llegar a fin de mes con mucha comodidad.
Ahora tendremos una semana de operación sobre este asunto y hasta el voto de Cobos (que va a ser por la destitución del okupa) va a quedar en un segundo plano. En términos de agenda, los dos palos K se morfarán el voto de Cobos, con lo cuál vuelve a ganar el Cleto y vuelve a estar contra las cuerdas el gobierno.
Alguna vez (y perdón si ya lo escribí) el genial Miguel Tal dijo en relación al estilo de juego de gran campeón del mundo de Ajedrez Tigran Petrosián:
“Tiene la virtud de presentir el peligro varias semanas antes que el resto”
Me toca el lugar horrendo de parecerme a Petrosián y, la verdad, me disgusta. Me disgusta porque quiero ganar, porque sigo convencido que el kirchnerismo es mucho mejor para el país que cualquiera de las opciones del Grupo A. No tengo la más mínima duda al respecto. Pero tampoco tengo dudas que si al kirchnerismo lo odian por sus cosas buenas, su oposición tanto mediática como política avanza por los errores no forzados, por los yerros propios.
Ahora que se empieza a arreglar el tema del Fondo del Bicentenario, ahora que más de un goberna empieza a tallar diciendo que a la hora de los bifes hay que aprobarlo, ahora que la oposición se desinfla, ahora que Cobos quedaba contra la pared, ahora somos nosotros los que tenemos que salir a justificar la compra de dos palos verdes. ¡Brillante! todo un elogio de la acción política transformadora…
Ya perdimos con nadie en la provincia, hasta podríamos decir que perdimos contra nosotros mismos ¿No pensamos hacer una autocrítica? ¿No se nos pasa por la cabeza que de esta manera volveremos a perder contra nosotros mismos?
Bancamos el adelantamiento de las elecciones porque era una jugada estratégica de fuste para evitar derrotas locales que incidieran en la provincia de Buenos Aires. Bien: con el adelantamiento perdimos en todos los lugares donde estaba previsto que perdiéramos logrando incluso derrotas memorables en lugares impensados como PBA y Santa Cruz. Elogiamos (yo al menos lo hice) las candidaturas testimoniales y nos pareció otro hallazgo de la inventiva K.
Así nos fue….
Digo ¿Todo esto no amerita repensar la acción política?
Creo que sí lo amerita, creo que se impone hacerlo pues 2011 está a la vuelta de la esquina –es mañana- y así como vamos, vamos mal.
No puede ser que las buenas acciones del gobierno sean historia y los tiros en las patas la comidilla de todos los días. Sabemos cómo nos espera el Dispositivo mediático. No nos podemos hacer los sorprendidos. Por eso hay que extremar al máximo las precauciones sencillamente porque la batalla está dada en estos términos, sencillamente porque en el sorteo nos tocó jugar en el césped a nosotros que nos movemos mejor en polvo de ladrillo, pero era previsible que nos tocara césped ¿O acaso sancionamos una ley de medios que democratiza la comunicación y no nos la van a facturar? ¿O acaso el gobierno le arrebata la televización del fútbol a Clarín y el multimedio se va a quedar de brazos cruzados viendo cómo se derrumba? ¿O acaso no van a surgir jueces que no sólo en temas de medios sino en otros –DNU- que jueguen en contra? ¿O acaso se van a privar, incluso, hasta de ensayar amagos de “Hondurazos”?
Van a jugar esas fichas y todas las que tengan. Es obvio que lo hagan.
Lo que no es obvio es que desde este lado del mostrador reaccionemos sin reflejos, justificándolo todo. No, no es así. No se debe justificar todos y además, se debe tener la suficiente dignidad como para disentir desde el palo, incluso para recibir acusaciones gratis de compañeros que puedan pensar que uno saca los pies del plato porque disiente con algo.
No concuerdo con ciertos ribetes de futbolización de la disputa politica. No todo lo que hace mi equipo está perfecto. Pero ojo, que eso no significa pasarse para el otro lado. En absoluto. Alguna vez D’Elía le dijo a Kirchner “Yo soy más kirchnerista que vos” y me pareció una definición estratégica de fuste. Ser kirchnerista no significa asentir mansamente ante errores groseros. Significa ser iconoclasta, significa transgredir, pero transgredir de verdad. Todo lo contrario a colgarse del travesaño para defender lo indefendible.
Significa repensar a cada minuto qué significa el disenso interno, sobre algún tema en particular, pero dentro de un gran consenso. Significa entender que una de las ventajas que tenemos en la blogosfera nacional y popular es que somos capaces de discutir abiertamente, ante los ojos de los demás, y que eso –que a algunos les hace pensar que es una debilidad- es precisamente nuestra mayor fortaleza.

