Para la derecha "Kirchner hace como que"
Esta nota de LPO merece ser leída y guardada porque es un compilado colosal de suposiciones y contrasentidos. Ya en la bajada podemos leer que Kirchner, “contra las matemáticas sacó una ley de un Congreso que ya no domina” Esto es espectacular, fabuloso, tanto como cuando afirma que “La apuesta de demostrar manejo de poder”. Fidanza sigue escribiendo de manera dogmática, con el piloto automático y termina componiendo una imagen de lo que pasó en la semana en el senado ceñida exclusivamente al “como si” de Néstor Kirchner. Para este escriba, como para toda la derecha, kirchner ya no tiene poder, ya no manda, ya no impone nada sobre los destinos del país, pero en la realidad se verifica todo lo contrario.
Esta gente le está haciendo mucho daño antes que nada a sus lectores porque los engañan con una ficción de lo que verdaderamente sucede y después esa clientela no entiende porqué el gobierno crece en imagen y se agiganta la posibilidad de que pueda llegar al récord de asegurarse un tercer mandato.
Analizar que Kirchner “hace como que” gobierna es negar el principal mérito K que es, precisamente la reconstitución del poder presidencial y la demostración mediante la aprobación de varias leyes trascendentales de que a través de ejercer el poder con decisión logra victorias resonantes. La derecha se queda sin argumentos y sin analistas de fuste para tratar de desplegar un análisis político sustancioso que le sirva antes que nada a su tropa para encontrar en base a un buen diagnóstico un método viable para desalojar al kirchnerismo del poder. Decir que “contra las matemáticas sacó una ley” o sea, que ganó, o sea, que logró un triunfo político, es desconocer que acá estamos hablando de política y que en este terreno las matemáticas muchas veces no definen nada. Basta recordar que en las elecciones el gobierno obtuvo un empate técnico en las elecciones pero políticamente las perdió y en un par de meses, también en base a política obtuvo victorias resonantes. Y hay que recordar cómo desde que asumió el nuevo parlamento y el Grupo A rompió todos los códigos de convivencia parlamentaria al no respetar al FPV como primera minoría cómoda y se dedicó a rapiñar comisiones, pese a todo y transcurridos ya siete meses no ha logrado sancionar ninguna ley de las tantas que han promovido, basadas la mayoría en el objetivo de desfinanciar al Estado. Esa mayoría “matemática” no le ha servido de nada a las agrupaciones opositoras que incluso terminaron dejando los jirones en los pasillos del senado en esta semana que acaba de terminar.
A veces pienso que el mejor aliado que tiene el kirchnerismo es la carencia de cuadros de la derecha que estén a la altura de las circunstancias para caracterizarlo con precisión y en base a ello definir un plan de acción viable. Mientras los analistas sigan fabulando e imaginando a un kirchner tipo Dr Neurus, que sólo vive pensando en hacer el mal; mientras sigan repitiendo de manera masturbatoria supuestos dichos y supuestos diálogos, sin entender que las virtudes de este proyecto van un poco más allá del propio Néstor, van a seguir equivocándose porque, antes que nada, el kirchnerismo tiene vitalidad por su capacidad de reinventarse y moverse con suma agilidad y destreza en cada nuevo escenario que se le presenta.
Mientras tenemos un proyecto vivo, ágil y extremadamente pragmático para procesar las continuas coyunturas, desde la oposición de derecha -que es la única con posibilidades reales de disputarle el poder- se sigue razonando con una pesadez que asombra. Es algo así como esa imagen del policía panzón y falto de ejercicio que tiene que perseguir a un pibe de 18 años que pesa 60 Kg y en una cuadra le saca media de ventaja.

