Pensar en octubre 2011 y marzo 2012
El FPV debería ganar las elecciones para diputados de 2011 con el mismo porcentaje de 2007 para mantener la primera minoría pero sin llegar al quórum. De ganar por un margen más pequeño -que es lo más probable en base a lo que se puede especular con las fotos de estos días- debería afrontar los cuatro años de gobierno, o al menos los primeros dos, sin esos famosos seis meses que como “tiempo de gracias se le otorgan a cada nuevo gobierno, con la mala noticia de verificar, además, que la Cámara baja probablemente sea controlada con mayor holgura por el Grupo A.
Algunos amigos se emocionan con las disputas del conglomerado opositor y con que están partidos. En realidad lo estuvieron siempre. Nunca el Grupo A fue otra cosa que una unión por el espanto a la bestia K. Es probable que cuanto más se acerquen los tiempos de definiciones las grietas preexistentes se profundicen, es probable asimismo que el peronismo antiperonista sufra algunas bajas y que algunos arrepentidos vuelvan al PJ oficial puesto que al fin y al cabo, “Somo todo peronissta”, pero una vez concretadas las elecciones y verificado un triunfo del oficialismo, no hay ninguna duda de que volverán a parapetarse en Riobamba y Rivadavia tratanto de constituir si es posible un Estado independiente, un Vaticano parlamentario.
De ahí que las exigencias de la hora no sólo son obtener una victoria en las presidenciales sino trabajar para rescatar la mayor cantidad de diputados posible.
Ojito ojete.

