Pequeñas/Grandes historias
Ayer se conoció en mi pueblo la muerte de Carlos “El tero” Valdéz. Cuando en plena fiesta por lo 90 años de mi madre se lo comenté a mi hermano (eran de la misma edad y fueron juntos a la escuela y al colegio hasta que Oscar repitió en segundo año) agregué también este comentario:
“Esa familia es un ejemplo de lo que hizo el peronismo”
El padre trabajó toda la vida en el ferrocarril -era Guarda-. Ferroviario y por supuesto peronista como la gran mayoría de la familia ferroviaria de Tres Lomas. Benjamín Valdéz tuvo 6 hijos. Todos estudiaron: Eva, Hilda y Marina se dedicaron a la docencia. Carlos se recibió de Abogado, “Quiche” abandonó los estudios en La Plata (siempre sospeché que no soportó el clima de los años de plomo de los setenta) y “Pinino”, la verdad que no recuerdo que profesión tiene, pero lo que me importa contar es que al contrario de cierta clases medias que olvidaron o directamente niegan que el puntapié inicial de su buen pasar se los dio el peronismo, los seis hermanos Valdéz siempre reconocieron un origen, una identidad, un porqué peruca.
En Tres Lomas la familia Valdéz es una más en la lista, nada la diferencia del resto. Simplemente a los que nos gusta bucear en algunos aspectos sociales de los pueblos donde nacimos se nos da por pensar en que familias como éstas son uno de los tantos testimonios que ha dejado el peronismo en eso de la movilidad social y el compromiso político y la pertenencia con una fuerza política en la que reconocen su razón de ser. Se nos ocurre emocionarnos al haberlo visto al papá llegar tantas veces a la estación con su uniforme de Guarda, se nos da por recordar el primer auto que se compraron y ese ejemplo de que se puede mejorar pero siempre teniendo clara conciencia del origen.
Al que más traté fue a “Quiche”, sin llegar a ser amigo. Nuestra relación nunca pasó de compartir ocasionales charlas grupales en el boliche o en la pizzaría con un vino de por medio. Eso sí, Quiche me prestó algunos discos que me marcaron para toda la vida como por ejemplo “Jazz” de Hugo Díaz, “Canto Monumento” de Carlos Di Fulvio y un par de álbumes de Miguel Saravia. Ya he escrito que sentía un fuerte respeto intelectual por él y el mismo amor por River (Cierta vez le pregunté cómo había salido La banda contra Huracán sobre finales de los setenta y ante mi asombro por la derrota me espetó “El imperio romano también cayó…)
Muy probablemente el peronismo de Tres Lomas no habría caído en la desgracia en la que cayó (no tiene un solo concejal) de no haber fallecido Quiche en 1999. Siendo candidato a intendente el cáncer no le dio respiro y llegó a votar ya en sillas de ruedas, perdió, al poco tiempo murió y la pregunta sobre cuál habría sido el resultado de no haber estado tan enfermo quedó instalada sin respuesta en la comunidad.
Hace un tiempo murió también de cáncer Eva, la mayor de los hermanos, y ayer “El tero”, que se había puesto como meta reconstruir el peronismo treslomense y lo estaba logrando poco a poco. Ese Partido Justicialista que se desdibujó con la muerte de “Quiche” había empezado a retornar de la mano del empuje de su hermano Carlos, “El tero”, que fiel a la raigambre peronista estaba rearmando el partido al mismo tiempo que desplegaba una política de alianzas sumamente audaz e imprescindible para enfrentar con chances victoriosas al radicalismo gobernante.
Es bueno volver a casa luego de pasar dos días en el pueblo y tener un blog para contarte estas pequeñas/grandes historias.
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