Quién se beneficia con una candidatura presidencial de Solanas
Mi amigo el Ingeniero termina su buen post de esta mañana afirmando:
“…un Pino solitario le puede beneficiar más al Gobierno que yendo por la Capital y que ese voto termine aumenando el caudal electoral del frente republicano y “progresista” que se generará entre la UCR, el PS y panradicalismos varios.”
Visto desde el lado oficialista es una conclusión compartible pero no lo es tanto desde la necesidad que tiene el campo popular de construir una referencia de izquierda en la ciudad de Buenos Aires que pueda dar un testimonio de gestión comprometido con la transformación de la sociedad.
La candidatura presidencial de Solanas es un paraguas bajo el que intentarán conseguir bancas con votos propios algunos grupos como por ejemplo Libres del Sur, habida cuenta que la de Merchán la obtuvieron con votos del payaso cordobés y la de Donda con sufragios peronistas. Pero no aportará mucho más que eso. No tendrá un valor equiparable a fortalecerse en un distrito con la centralidad mediática de la capital y desde ahí demostrar al resto de la Argentina que es posible gestionar de manera distinta.
Lo grave es que al despreciar la candidatura porteña, Proyecto Sur nos deja dudando sobre si efectivamente le interesa disputar el poder concreto y real en algún lado. Tengo para mí que no, que para ellos es mucho más cómodo seguir como hasta ahora sin tener que responder por ninguna acción de gobierno a cualquier nivel que incida en la tan mentada transformación de la realidad concreta de los argentinos.
Les encanta que en la rosca parlamentaria Pinedo les apruebe la creación de una comisión para investigar la deuda externa, entonces, si después no se investiga, si luego en los hechos la derecha no les da bola, ellos tienen coartadas para justificar su virginidad.
No tengo dudas que de concretarse la candidatura presidencial de Solanas será algo funcional al kirchnerismo, como tampoco que su huida de la disputa del gobierno de la ciudad es más funcional aún al macrismo.
Así funciona cierto “progresismo” en estos tiempos.

