River descendió hace rato

Ya está. Ya fue. Felicitaciones Belgrano y a remarla. Lo dije y lo repito: River tendrá que dar un testimonio de su grandeza recomponiéndose de un bochorno del que es responsable en primer lugar su dirigencia. No nos fuimos a la B porque hoy no entró y nos empataron con un rebote que le quedó servido al jugador del pirata. Empezamos a descender cuando el equipo dejó de jugar a lo que River siempre jugó y cuando merced a la venta de todas las joyas, se empezaron a poner la camiseta jugadores horribles. Empezamos a irnos al descenso cuando se puso la camiseta Nº 5 San Martín, cuando jugó Abelairas y tantos más que en tiempos normales no podrían haber pisado el Monumental. La dirigencia no supo comprender el cambio histórico que se estaba produciendo al transformarse el fútbol argentino en un exportador de jóvenes talentos y en consecuencia se empezó a emparejar para abajo nuestro campeonato. Boca lo entendió y siempre mantuvo una columna vertebral (recuerdo cuando se desprendió de Vanegas pero repatrió a Bataglia) aunque en los últimos dos años pese a todo pareciera estar riverplateizandose. Otros equipos como Vélez, Lanús y Estudiantes supieron entender la etapa y no casualmente están arriba. Al vender las joyas desenfrenadamente lo que queda son futbolistas del montón, de esos que podrán jugar bien pero nunca hacer una diferencia. Para peor esta camiseta pesa realmente mucho y las tribunas del Monumental son implacables. En el esquema actual del fútbol argentino ya no somos los “millonarios” que compramos todo, es más, hubo épocas que cuanto más comprábamos menos jugábamos. River fue grande cuando sacó pibes de la cantera como Ermindo, como Alonso, como Passarella, como Jota Jota, como Ortega, Aymar, Dalessandro, Mascherano y tantos más. Cuando nuestros equipos se conformaron con pibes que se mezclaban con jugadores de experiencia escribimos páginas gloriosas. Cuando perdimos la brújula sólo nos quedó la hinchada y el estadio, la fachada, el ropaje glamoroso que tapaba un cuerpo raquítico de piel ajada.
Este equipo que desciende no es River, River descendió hace rato. Sólo faltaban algunos partidos.
Quizá nos vendrá bien repensarnos y asumir que muy probablemente no lograremos volver a ser ese club poderoso y rico con una popular bien de abajo y una platea con mucho glamour “tipoo zona norte…”(demasiado para mi gusto) Quizá estaría bueno asumirnos como de la B en todos los sentidos. Hoy somos de la B por juego, por dirigencia, por todo, no sólo porque no hicimos dos goles en un partido y no mantuvimos nuestra valla en cero. Dolina escribió alguna vez que hay un espíritu riverplatense y uno boquense que son anteriores, incluso, a la fundación de ambos clubes. Dijo que la Edad Media fue boquense y el Renacimiento riverplatense. Bien, pongamos que sea así ¿Qué nos queda de esa estirpe? ¿Cuál fue el último campeonato que ganamos a lo River, con un fútbol vistoso y goleadas cada dos por tres en nuestra cancha? ¿Cuántos años tenemos que retroceder?
Ahora habrá que remar en un terreno árido como lo es el Nacional B y romperse el culo para tratar de terminar en los primeros lugares sabiendo que este equipo que hoy se paró en la cancha no entra ni siquiera quinto. Ojo…
River hace años que es un equipo del montón, en este campeonato no tuvo un solo partido aceptable, no pudo armar una sola jugada colectiva, un verdadero desastre. No nos mandó nadie a la B, nos fuimos solitos, empujados por una dirigencia delincuencial encabezada por Aguilar. No nos mandó Grondona ni la AFA, y eso hay que reconocerlo.
No hicieron nada ni a favor ni en contra y eso yo lo rescato..

