Se quema el rancho, se quema el rancho
Está jugosa esta “Charla de Quincho” de ámbito Financiero. Leemos:
“…las colectoras las usó el oficialismo en las elecciones de 2007, que le dieron el triunfo a Cristina-Scioli (Nación y provincia); que las dio de baja Kirchner en 2009, y que eso no funcionó en el resultado final, en donde el santacruceño perdió las elecciones en Buenos Aires. Para quienes conocen a Kirchner, en esa elección algunos intendentes que habían pedido no tener colectoras distribuyeron las listas propias a nivel local, pero con las nóminas de candidaturas de diputados nacionales que ellos creían iban a ganar en esos distritos (De Narváez, Alfonsín, etc.) y no la de Néstor. Esa traición de los intendentes es la que ahora tiene castigo con el proyecto de colectoras y fue, según un entornista presente en lo de Gullo, el motivo de una de las máximas rabietas del expresidente y también de algunas represalias como la salida de Sergio Massa de la Jefatura de Gabinete porque pudo aplicar ese método en Tigre. La historia los juzgará.”
Seguimos leyendo más abajo:
«No puede ser que los Heller, las Vilmas y los Sabbatellas lleguen por nosotros a las bancas, les pagamos con cargos y comisiones y después se hagan los distraídos en algunas votaciones»
Pero sin duda lo que más ruido hace es este párrafo:
Algún baqueano con varias elecciones agregó otro dato útil al debate: que haya colectoras no es solo abrir ventanillas a votantes que quieren a Cristina y no a Scioli; también es poner más fiscales a las mesas que repongan boletas cuando faltan en el cuarto oscuro. La garantía para que no falten listas de Cristina en las mesas de Buenos Aires, concluyó, es que haya fiscales de las colectoras porque los intendentes pueden tentarse con alguna picardía.
Eso de “también es poner más fiscales a las mesas que repongan boletas cuando faltan en el cuarto oscuro.” Da cosita ¿no?
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