Segmentar o no segmentar, esa es la cuestión

El tema de las retenciones vuelve a poner a la sociedad argentina ante un debate troncal que por lo visto aún no está saldado. Seguramente muchos ciudadanos de a pie se preguntarán cómo es posible que a esta altura del partido se estén sacando chispas la Federación Agraria con CARPAP y la Sociedad Rural por el asunto de la “segmentación”. Muchos recordarán que el núcleo de la resolución 125 era, precisamente, la segmentación y ahora se rascarán la cabeza en un inequívoco gesto de confusión.
El tema va para largo y es muy probable que la Mesa de Enlace y sus bloques parlamentarios afines logren un acuerdo, lo que va a colocar a la denominada centroizquierda en el gran arbitro parlamentario pues serán estos votos los que habiliten el quórum y eventualmente inclinen la balanza para uno u otro lado.
Pero independientemente de esto, es llamativo pensar en que hay mucha gente que apoya la eliminación de las retenciones creyendo que si ese 35 % deja de quedárselo el Estado, se va a derramar en el pueblerío del interior. Acá estamos ante una de las grandes falacias de la época. El complejo agromediático ha logrado instalar este mito en buena parte de la población y este es el talón de Aquiles del discurso del campo.

