Seguimos vivos, turros!!!
Ayer estuve en La Trastienda, donde se lanzó la producción del documental de Néstor (acá tenés toda la info) y después nos fuimos con Guille ahí a la vuelta, al galpón del SUTERH, donde hubo una kermeze cultural organizada por “Músicos con Cristina”. Qué clima! qué calentura, viejo, qué ganas, que certeza de que estamos viviendo un tiempo glorioso que va a dejar una marca profunda en la historia del país.Que bueno encontrarme con Armando, a quién conocí allá por 1982 en el PI, a Michi con quien nos conocimos en la FM Latinoamericana, aquella barricada que tuvimos en Saavedra en los noventa. Encontrarme con Rodrigo, treslomense y un abogado de fuste profundamente vinculado al proyecto y La Cámpora.
Y verlo a Emilio, al Chino, al Topo, a Hugo Moyano, a Oscar Parrilli, a Daniel Filmus, Victor Heredia, Santaolalla, Polimeni, Forster, Martín García, Hank, las Lorenas, Negrucha, la “señora del verbo ampuloso” (un beso Esther) Ponernos sensibleros con Franquito Vitali (porque Franco conserva la capacidad de mirar para atrás y recordar aquella reunión en el local de Av. Caseros en pleno 2008…) abrazarnos con Juan Cabandié, con Wado, pero sobre todo ver la movida, tremenda, con una vitalidad que se constituye de por sí en la mejor forma de ingresar en un nuevo 24 de marzo, el Nº 35, nada menos.
Hubo un tiempo en que nos quisieron arrodillar para siempre, hubo un ¡Basta! de los sectores dominantes y una ejecución minuciosa para que no florecieran más flores, como cuando quemás un terreno y lo rocías con glifosato. Pero igual las flores comenzaron a crecer y en este tiempo histórico están llegando a su punto de mayor desarrollo. Esto era impensable años atrás, era impensable tantos pibes, tantas divisiones inferiores, tanta certeza de que acá hay un resto de la puta madre. ¿De dónde salen tantos chicos, loco? ¿Quienes los parieron? En buena medida nosotros, los que teníamos 13, 14, 15, 16, 17 cuando el golpe nos partió la juventud al medio. Nosotros, los que en un punto fuimos “la cría del proceso”, nosotros, los que en la derrota tratamos de seguir creyendo al menos en Cuba, los que no concebimos un sábado a la mañana sin Aliverti en la radio, los que jamás cedimos en el tema Derechos Humanos, los que nos equivocamos, los que fuimos traicionados, los que creíamos que no quedaba otra que criar chicos de la forma más honesta posible. Nosotros, que sin quererlo fuimos arrancados de nuestros cuarteles de invierno por ese Flaco desgarbado que vino del sur y se puso a firmar decretos con una bic azul de capuchón blanco.
Los 24 de marzo son una prueba para ver cómo estamos y el de hoy nos sigue demostrando que estamos bárbaro.
En estos días estuve revisando videos de la dictadura y comprobé cuánto han calado muchas de esas nociones en la sociedad argentina. Buena parte del corpus discursivo del “Grupo A” está mucho más ligado a aquello que lo que parece. Por eso la alegría por ver tanta movida del lado del pueblo.
Me voy a grabar con el Chino y luego a la Plaza.
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