Tareas pendientes en comunicación
Ayer, mientras entrevistaba en la radio a Enrique Martínez, presidente del INTI, tuve la misma certeza que cuando una semana atrás teníamos al aire al ingeniero Héctor Oteguy de INVAP o cuando disfruto las monumentales columnas de Arnaldo Bocco. En materia de comunicación de los actos de gobierno estamos muy flojos. Nos falta diseñar una política en el área que sea capaz de llegar a los rincones más alejados del país con las buenas noticias que a diario genera la gestión gubernamental y remarco eso de “nos falta” porque la carencia corta transversalmente a todo el kirchnerismo. Sin darnos cuenta “naturalizamos” los logros, los dejamos pasar y luego no evitamos que se desvanezcan informativamente porque nos atrae mucho más la disputa por el sentido con los medios hegemónicos.
El lanzamiento del satélite debiera haber contado con una cobertura mucho mayor. Ayer deberían haberse publicado suplementos en diarios como Página/12 o Tiempo Argentino y los medios del sistema público deberían haber brindado muchísimo más espacio, pero de eso nos vamos dando cuenta tarde, aunque algo es algo y más vale tarde que nunca.
Está faltando entender que el dispositivo opositor ningunea los logros. Todos sabemos que es así, pero no actuamos en consecuencia, generando una respuesta con una política al respecto. La remanida noción de que lo bueno sucede porque debía suceder y lo malo se da por responsabilidades del gobierno se retroalimenta con nuestra pobre gestión en esto de comunicar más y mejor nuestros logros. Porque después pasa que el satélite está brindando información estratégica de un valor incalculable, que se puede viajar en autopista de Rosario a Córdoba, que se terminó Yacyretá, que la ternerita Rosita crecerá para darnos leche maternizada y todo queda ahí, arrumbado entre la masa informe de desechos noticiosos. Nos pasa como esa gente ávida de las discografías completas que se baja innumerables colecciones que en muchos casos jamás serán escuchadas, pero que se tienen. Como que es importante tener la discografía completa de X banda, si después se la escucha alguna vez es secundario. El kirchnerismo tiene que lograr romper esa lógica y generar espacios de difusión de su obra porque al fin y al cabo ahí está la mejor campaña, el mejor discurso.
Diseñar esa política de difusión no es complejo. Antonio, por ejemplo, sugirió también ayer que habría que abrir un canal de información agropecuaria en la Televisión digital y vaya si es necesario eso y si es fácil desarrollarlo, lo realmente difícil es que los que estamos en las diversas esferas de la comunicación entendamos que hay que ponerse a trabajar en esa dirección, asumioendo que hay que comunicar las consecuencias positivas de una gestión eficiente, pero fundamentalmente politizar esa comunicación en el sentido de mostrar que se consiguen éxitos pero no por casualidad sino porque hay un proyecto político e ideológico que es el que nos orienta y nos conduce a estas conquistas.
Manos a la obra..

