UNA RATA MENOS (NO HACE VERANO)
La buena noticia es que voló Posse.
Si uno queda en el análisis de la cáscara, dice “un fascista menos” y santas pascuas. Yo no me quedo tan tranquilo. El “querido profesor” Posse, como lo llamó su patrón Duhalde, se habrá ido del gobierno municipal de la ciudad de Buenos Aires, pero el intendente sigue siendo Macri y la derecha, muchachos, jamás se queda quieta. Si Esteban Bullrich, como trascendió, será el reemplazante del payasesco escritorzuelo, no será mejor la situación de los alumnos y docentes de la ciudad. Cambiará la imagen, será algo menos mohoso que Posse, pero la matriz ideológica del gobierno de la ciudad es la misma. Eso no cambia, porque Macri y sus muchachos son uno de los pocos siete bravos que les van quedando a la derecha restauradora. Por eso se lo protege tanto desde los monopolios de la información. Porque es la moneda de recambio de una derecha que, cada vez que se distrae, muestra que de “moderna y cool” no tiene nada. Ya no andará Camps por allí atrás, pero el espíritu es el mismo y las ansias de venganza están intactas.
Decía Adolfo Castelo que la derecha siempre está lista para gobernar, que siempre tiene equipos y cuadros listos. Tenía razón. Y agrego: la derecha argentina, que será de apariencia más o menos moderna, o más o menos troglodita, es siempre la misma. Tienen los cuadros políticos, manejan la información de masas y buscan el poder. Y si algún despistado cree que los viejos de mierda que juzgan por la ESMA y los chicos bien vestidos de los equipos de gestión macrista son cosas diferentes, qué lástima, porque te vas a despertar dentro de la boca del león, hermano. Y te va a estar masticando.
El peronismo, en el gobierno y en la calle, debe librar la batalla por el futuro de la Patria. Si nos dormimos, nos pasan por arriba. Posse es apenas un detalle. Hay miles de “Posses” más tapados, quizás menos repugnantes.
Atenta la neurona.
MP




