Una victoria aleccionadora
Quizá el espacio que la prensa le dio a la desocupación del predio del club Albariño grafique la importancia de la noticia. Creo que la forma en que los medios cubren hoy el asunto es menor en cuanto a espacio que lo que merecería, si hacemos un poquito de memoria y lo comparamos con el despliegue que se realizó durante al menos una semana en Villa Lugano, pero algo es algo y es bueno admitir que uno esperaba una repercusión mucho menor.
La victoria obtenida por el gobierno y su ministra de Seguridad es rutilante y podría decir que aleccionadora. Hasta ahora sólo conocíamos el lenguaje de los palos como mano única para salir de este tipo de conflictos. El gobierno tomó otro camino, más lento pero mucho más conducente, y acá tenemos los resultados. De la predica reaccionaria del Jefe de Gobierno porteño queda sólo un recuerdo patético y el fin de año le trae a la ciudad de Buenos Aires la buena noticia de que por suerte hay un gobierno a nivel nacional que se encarga de solucionar todo lo que por dogmatismo e ineficacia su gobierno local no está en condiciones de gobernar.
No es poca cosa

