VARIOS.
Tiempo electoral, una batería de novedades por minuto, y no todas agradables.
El canciller Timmerman sigue haciendo de las suyas en Tweeter, lo que puede no significar algo más que ganas de figurar, pero, más preocupantes son sus acciones en la política, casi siempre faltas de destreza. No es necesario aclarar que este sitio es todo lo contrario de lo que debería ser un sitio pro yanki, pero el episodio del avión Estadounidense con armas dista mucho de ser una obra de arte de la diplomacia, los “Americanos” aseguran que venían con el consentimiento de la Casa Rosada para entrenar a los GEOF, y Timmerman aún no da una explicación coherente de porqué detuvo y confiscó ese equipo, como así no han negado el uso que aseguran los Estadounidenses le iban a dar. En pocas palabras, Timmerman sigue haciendo de las suyas como hace desde el primer día, mostrando claramente una tendencia Kirchnerista que es equivocada, una cosa era la simpatía del Pingüino, que te podía decir cualquier cosa, y otra muy diferente (esto les puede joder pero deben entenderlo para no estrellarse contra una pared) el seco carisma de muchos de sus funcionarios, anoche, en el programa de mi muy respetado Víctor Hugo, por ejemplo, Aníbal Fernández venía muy bien, hasta que usó términos cómo “burros”, o “estúpidos”, pues, aunque sus explicaciones eran más que válidas para considerar que sus críticos eran justamente eso que él les llamaba, ya resultó antipático después, cuando volvió al sendero del insulto innecesario, innecesario pues, su crítico, en ese caso, ya quedaba muy mal parado sin que al Jefe de Gabinete le hiciera falta insultarlo más.
Excelente la entrevista de Perfil a Milagro Sala, en lo personal quedamos muy satisfechos con las declaraciones de esta dirigente tan polémica, sobre todo gracias a las denuncias realizadas por Gerardo Morales, pero, a la que nadie le puede quitar lo hecho, y las imágenes son sorprendentes, el “Cantri” es maravilloso, y preparado para ser el hogar, el trabajo, el centro de estudios y de salud de sus habitantes, lo que se puede llamar un medio ambiente sanador de las heridas que puede causar en el alma cualquier diferencia social nacida de años y años de abandono político, y, me pueden decir, “si, pero con subsidio del Gobierno”, vamos, otros tienen mucho más de lo que se le dió a Milagro, y, no han hecho ni una miserable casita, se compran aviones, autos, viajan, se hacen mansiones, y siguen en libertad.
Inexplicable la actitud de Sanz retando a un duelo cual lejano oeste a Alfonsín Junior, como si no bastara con los daños ya hechos al Radicalismo por gente cómo De La Rúa, o aliados indecisos, como si quisiera tirar por la borda todo lo que el Radicalismo se ha podido recuperar de ese hilo inerte que ya significaba su existencia hasta hace unos años, Sanz no ha pensado que existe la posibilidad de que Alfonsín le gane, y que se convierta en el rostro del Radicalismo en estas elecciones, y es inexplicable que lo quiera desgastar de esta manera, cuando posiblemente lo que está desgastando es el rostro y la substancia del Radicalismo en campaña, una persona que ha trabajado por el Radicalismo de la manera en la que Sanz ha trabajado no debería mostrarse tan violenta y desgastante hacia otro Radical, resta mucho, y puede ser mortal para un partido que aunque recuperado, todavía es frágil.
Daniel Tognetti me pone nervioso cuando hace gala de Kirchnerismo y al mismo tiempo habla de los que opinan de manera coorporativa, aseguró que no tenía nada de malo la detención de Venegas y que no entendía el porqué de el comunicado de la CGT pero al mismo tiempo se vio obligado a lanzar flores a Moyano y reivindicar su lucha, cuestión que no venía al caso en este simple hecho de la detención de Venegas y el gesto de supervivencia que significó el comunicado, Tognetti debe profundizar, no en sus conceptos, si en su corazón.
Venegas, bueno, Oyarbide está amparado por la ley, y puede detener o no detener a quien quiera, más allá de la política y de los criterios que pueden haberlo llevado a no detener a Capaccioli y si a Venegas, digamos que esta es una causa por demás grave, y decir grave se me antoja poco, y que todos los implicados deben ser llamados a indagatorias, y si la nueva Argentina que promete Duhalde es una Argentina en la cual a través del uso de la fuerza todos los sospechosos de crímenes van a evitar quedar detenidos para indagatoria pues, estamos en el reverendo horno, ¿de que le sirve al Gobierno esto?, de nada, popularmente hablando el Gobierno está jugado en esta causa, pues, todas las ramas de investigación desembocan o nacen de alguna manera con algo relacionado al Gobierno, o la campaña Cristina Cobos, o las obras sociales. Y, lo que no entiende Tognetti, es que seguramente la CGT con esta muestra “solidaria” se asegura una respuesta de la misma calidad si en algún momento el juez viene a buscarlos, cuando el Peronismo provoca estas cosas se vuelve un movimiento peligroso para la Democracia.
Me resultan un tanto desagradables los comentarios que escucho sobre Mirta Legrand, por varios motivos, y pienso que en la mayoría de los casos, los agresores, lo que hacen, es engrandecerse a sí mismos a través del empequeñecimiento de la figura de la otra persona, y en algunos casos, lavar sus pecados a través de los pecados del otro, todo muy “choto” como diría mi querido Claudio Domínguez, pero, es más grave que eso, porque a través de los años, las fuerzas Kirchneristas han ganado adeptos en esta moda de la descalificación del otro para neutralizarlo o para conseguir réditos para la propia fuerza, y los ataques contra figuras de la televisión, a mi en lo personal, les enojará o no, pero es mi vivencia, me recuerda a la Dictadura, o a las épocas más intolerantes del Peronismo.
Sigo esperando la aclaración del grupo Clarín sobre los terrenos sobre los cuales está el canal 13.
No hay dudas, vivimos en un mundo de mentiras, vivimo en un mundo en el cual, si un Presidente Estadounidense dice: “Rezamos para que la paz vuelva a…” significa que ese país va a sufrir, un mundo en el que nos venden que Mubarak dice una noche que no se va, y al amanecer sorprendentemente cambia de opinión dejándole el mando al ejército, que va a demorar ¡6 meses! en devolver la democracia a Egipto, 6 meses que pueden volverse tranquilamente 6 años gracias a esta revolución que algunos aseguran que no es precisamente una revolución ciudadana, si no, más bien, un golpe de estado. Así que, hay que permitirnos a nosotros mismos dudar un poco.

