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La "capacidad" para gobernar del Pepe Mujica


Mucha gente se pregunta si el Pepe Mujica tendrá “capacidad” para gobernar el Uruguay. También se lo preguntó cuando ganó Evo Morales en Bolivia ¿Porqué se lo pregunta? Porque lo escucha en los medios audiovisuales y también porque desde tiempos inmemoriales nos han metido en la cabeza que la capacidad para gobernar nuestros países está íntimamente ligada a la posesión de títulos universitarios y post grados. Títulos y “chapa” como la que ostentan Domingo Felipe Cavallo, José Luis Machinea, o Roque Fernández.

¿De dónde procede este bolazo? Del pensamiento hegemónico que se genera en las usinas ideológicas de los sectores dominantes. La idea básica es que las cosas están más o menos bien, que el dibujo de la sociedad es funcional a sus intereses y que de lo que se trata, entonces, es de administrar bien los destinos del país. La pregunta es en qué consiste “administrar bien los destinos del país” y la respuesta es facilonga: Administrar bien los destinos del país es, para los sectores dominantes, mantener la estructura socioeconómica tal como está y transferir más recursos desde los sectores populares a los grupos concentrados cuando sea necesario (las famosas y recordadas “reformas pendientes” de las que tanto se hablaba en tiempos del Mingo ¿Te acordás?)
Por eso se dice que “se necesitan buenos administradores”. Buenos gerentes para conducir esta empresa que para ellos es el país.
De todo esto deviene entonces que capacidad para gestionar estará signada por los títulos pero también por otra condición ya no de tipo académico. Me refiero a la sujeción política e ideológica para con un determinado estado de cosas. Así nos encontraremos con que a gente con escasa “preparación” como el Momo Venegas no le van a cuestionar su capacidad para ejercer una diputación nacional ni al diente De Angeli para subirse al palco de la Sociedad Rural Argentina.

Pero esto es internacional, eh. Fíjese usted señora que en los mismísimos Estados Unidos no se sonrojaron al tener durante ocho años a un cachorro de Gran Danés en la Casa Blanca.

La duda que desde el dispositivo mediático se instala sobre la capacidad del Pepe Mujica o Evo Morales se fundamenta en cuestiones políticas e ideológicas.

Las mismas cuestiones a las que se aferran para seguir haciendole creer a millones de argentinos bien pensantes que Mauricio Macri es un hombre capaz.

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Que el gobierno se equivoque no le da la razón al campo

El gobierno se equivocó con su política hacia el campo, se equivocó al desatar un conflicto innecesario y se volvió a equivocar al no terminar el conflicto. Las razones de su equivocación radican en una mala lectura de la realidad, una incapacidad crónica de generar acciones de gobierno coherente con un su discurso ideológico y su clásico autismo político. El campo no es un sector homogéneo, pero se lo trató como un solo sector y se lo estigmatizó a partir de la imagen de la vieja oligarquía agro-ganadera que acompañó a los intereses británicos que colonizaron nuestro país. Quedan entre los sectores agrarios grupos que pertenecieron a esa vieja oligarquía, pero la fragmentación de los sectores agrarios en conjunto con la aparición del capital trasnacional que recreó una nueva concentración a partir de las terminales de carga, acopios y pooles de siembra, ha cambiado a los actores y sus relaciones de poder. En este escenario, la mesa de enlace reúne a grupos de la vieja oligarquía agro-ganadera, la burguesía agraria promovida a partir del Grito de Alcorta y sectores regionales agrario-dependientes. Este rejunte no posee una identidad ideológica, ni fuertes intereses comunes, son grupos acorralados por la concentración de capitales trasnacionales del sector, que buscan recuperar los anteriores niveles de rentabilidad que les fueron arrebatados por parte de grupos concentrados.
En síntesis, los grupos nucleados en la mesa de enlace solo representan intereses económicos sectoriales y su discurso varía según sea el grupo que se convierta en vocero. Ante la variedad de ideologías que se expresan, surge de ellas que se pretende recuperar rentabilidad, que para ciertos sectores agrarios representa la supervivencia del emprendimiento, sin alterar la estructura económica de concentración, y en esto radica el principal error de la propuesta del campo. No se puede recuperar los niveles de rentabilidad que se perdieron por los niveles de concentración del sector, sin alterar la acumulación de estos grupos concentrados.
Ciertos historiadores plantean que las contradicciones del sistema terminan generando conflictos, por ello podemos plantear que las contradicciones generadas desde el gobierno y desde los sectores de la mesa de enlace, terminaron en un conflicto aún no resuelto y que lamentablemente nos perjudica a todos.
El primer error del gobierno es percibir el reclamo como una amenaza y el error de la mesa de enlace es creer que los errores del gobierno (incluyendo algunas medidas y forma de tratar el conflicto), les otorga la razón a ellos. También el apoyo que recibieron los sectores agropecuarios no refleja el reconocimiento a sus reclamos (salvo los originados en sectores donde la economía regional se vio muy perjudicada por el esquema de concentración y la baja de la rentabilidad de distintos sectores agrarios), sino una reacción ante los malos resultados que exhibe la actual gestión de gobierno.
La primer medida que debería encara el gobierno, es analizar como se distribuye la renta agropecuaria y que participación tiene los grupos internacionales en la concentración económica del sector. Ese análisis no puede dejar de incorporar elementos que hacen a la idiosincrasia del trabajo agropecuario, en particular que la valorización de la tierra se considere como ganancia, y que sí debe tenerse en cuenta la relación capital invertido-ganancia en comparación con los valores de arriendo. Si se hiciera eso aparecerían los diferenciales de acumulación de los grupos concentrados, que al operar a economías de escala, pueden arrendar tierras a valores similares a la ganancia que le produciría al agricultor explotar su tierra. Los antecedentes de de esta situación no son muy distintos a los que planteara Scalabrini Ortiz en su análisis de la influencia británica en Argentina, solo que los actores son ahora los grupos económicos concentrados en lugar de las empresas británicas, y los medios que utilizan se relacionan con la tecnología, la información y la ausencia de políticas de fomento.
La segunda medida debería ser el establecimiento de políticas de fomento de las economías regionales para que los emprendimientos productivos generen valor agregado a la producción primaria de modo de generar cadenas regionales insumo-producto que independice las regiones de la colocación de la mayoría de su producción a través de mercados distantes y concentrados. Estas medidas se debería dar en conjunto con promoción de tarifas de transporte par alo cual es esencial la recuperación de los ferrocarriles.
En ese contexto también se podría volver a crear una Junta Nacional de Granos que regule el mercado interno y externo, una nueva flota mercante que coloque la producción nacional en el exterior permitiendo el desarrollo de la industria naval, la creación de un Seguro Nacional Agrario, que permita la cobertura integral de los riesgos de la actividad, un Centro Nacional de Información Agropecuaria, que provea al sector una información sobre mercados, tendencias, tecnología, climatología, etc., estas entre otras mas, como la promoción de cooperativas agrarias bajo regimenes de promoción que permitan a asociaciones de productores alcanzar economías de escala mediante asociaciones de productores (ya que se permiten pooles de inversionistas con beneficios impositivos).
Esto debe sobre todo estar enmarcado en una definición de un sistema impositivo general en donde los impuestos y retenciones tengan un tratamiento universal y que no presente las asimetrías que tiene actualmente el sector agropecuario, el minero, el petrolero y el industrial, ya que la necesidad de políticas universales no se da solo en el ámbito social, sino en el económico, y deben tener una fuerte sinergia entre ellas.

El carro delante del caballo

A raíz de la publicación de varios estudios sobre la adjudicación de concesiones y obras públicas, me encontré con la evidencia del avance de la mentalidad liberal en las decisiones del Estado, aún entre funcionarios políticos que dicen profesar una ideología nacional, popular y progresista.

La mentalidad liberal, como ya lo he señalado muchas veces parte de una premisa esencial, la supresión de los derechos generales en beneficio de los derechos individuales, para lograr esto, pone en condiciones de igualdad el derecho de una persona frente al derecho de muchos. Para esto el liberalismo ha desarrollado distintas formas de personalizar en una sola entidad el derecho de muchos, de este modo pareciera que se enfrentan dos personas que luchan por sus derechos. La discusión entre lo público y lo privado es un ejemplo de la trampa en que hemos caído, por ello se suele terminar discutiendo si derecho al beneficio de una persona (o empresa) puede mas que el derecho de muchos, a los que se agrupa como una entidad pública, general o social. Cuando se acepta entrar en estas discusiones, se acepta poner en pie igualdad al derecho de una persona con el derecho de muchos.

Actualmente, nadie se plantea estas cuestiones, se acepta abiertamente el debate, sin ningún miramiento, así decimos que debemos aceptar el ingreso de capital extranjero para que se realicen inversiones que de otro modo no se harían. Así pareciera que el planteo del enajenamiento de fuentes de producción, es una cuestión de existencia de capital (aunque sea extranjero) o ausencia de inversión (el estado según la regla liberal no interviene), la conveniencia del país se enmascara en la entidad inversión ausente y esto se reduce a una cuestión de dos opciones capital extranjero productivo o inversión nacional ausente. La mentira se desnuda cuando vemos que el capital extranjero genera concentración en los sectores que interviene, ya que por la magnitud de las empresas asociadas a la inversión extranjera se desarrollan economías de escala, eso lleva al cierre de empresas del sector que no pueden competir con estos grupos concentrados, generando reducción de la demanda de mano de obra especializada, desempleo y aumentos del número de marginados. El derecho de las empresas existentes en el sector, el nivel de empleo y el control de la marginalidad social se engloba en el término ausencia de inversión nacional. Este proceso dominó la mentalidad de los funcionarios de los años 90, que curiosamente, son los mismos que están hoy en día.

A partir de esta penetración de la ideología liberal, se replantea el funcionamiento del estado como garante del interés general o público, pero no de una manera orgánica sino a partir del cumplimiento de sus tareas habituales, que en un estado fraccionado vertical y horizontalmente implica una suerte de feudalismo administrativo, donde cada sector de la administración pública funciona en forma autónoma para el manejo cotidiano de la “cosa pública”.

Los ejemplos de cómo se ha alterado la función del estado abundan, pero algunos de ellos son pruebas más que elocuentes de las hipótesis planteadas. El caso de Aerolíneas Argentinas (AA) ha sido uno de los más emblemáticos, se privatizó por ser una empresa “ineficiente” y “deficitaria”. La privatización produjo un vaciamiento de la empresa y con ello el abandono de rutas, la baja de frecuencias de viajes, la obsolescencia del parque de aviones y la perdida de rentabilidad. Esa empresa descapitalizada y endeudada fue nuevamente comprada por el estado (no puede decirse que fue nacionalizada) con deuda incluida. Esa empresa fue subsidiada durante los años en que era una “empresa privada”, así que si sumamos el quebranto asumido por el estado al comprar la empresa, los subsidios entregados y la inversión necesaria para que recupere el nivel de operación que tenía al momento de “privatizarla”, posiblemente se haya realizado uno de los peores negocios de la historia del país. Veamos como se planteó el problema: el interés de una empresa que quería hacerse cargo de una empresa deficitaria (interés privado y derecho a su beneficio con la empresa “privatizada”) y el interés público que debía sostener una empresa pública deficitaria. A pontificar sobre las ventajas de la empresa privada han contribuido los medios, que suelen ser los difusores interesados del derecho privado, generalmente en nombre de la defensa de la libertad de empresa, ignorando intencionalmente o no, el derecho público vulnerado. En realidad el interés público involucraba un parque de aviones que permitía cubrir frecuencias y rutas, que se perdieron o permanecieron con frecuencias tan bajas que permitieron el surgimiento de otras empresas que la desplazaron de esas rutas, AA era la aerolínea de bandera en rutas internacionales, AA mantenía frecuencias que permitían un fluido transporte de personas y cargas entre distintos puntos del país, esas eran algunos de los intereses que incluía el derecho público de una empresa deficitaria.

Otro ejemplo mas pueblerino, lo podemos encontrar en la reformulación del sistema de transporte público de pasajeros realizado en Bahía Blanca, donde los estudios se basaban en la optimización de los recorridos anteriores de las empresas utilizando como indicador el valor de pasajero por kilómetro recorrido, lo que permitía ajustar el valor del pasaje para garantizar la rentabilidad de la empresa, pero no se utilizaron parámetros como recorrido promedio de los pasajeros, cantidad de pasajeros por franjas horarias, duración de los recorridos promedio de los pasajeros y otros que apuntaran a medir como mejorar el servicio desde el punto de vista del usuario. No hubo necesidad de plantear un antagonismo, se planteó una reforma del sistema, donde se utilizaron supuestos “estudios técnicos” que mejorarían el servicio, se transfirió a grandes empresas el servicio, se postergaron a empresas locales, pero solo se discutió sobre “aspectos técnicos” donde el interés público no figuró. El resultado es un servicio que debió modificar sus recorridos por demandas de importantes sectores sociales, permanentes quejas por insuficientes unidades para todos los pasajeros, demoras que sufren los pasajeros en la realización de sus viajes habituales y en general, un peor servicio que el anterior.

Estos y una infinidad de casos semejantes, nos demuestran la penetración de la ideología liberal en un estado que cada ves mas abandona la defensa del interés público, sobre todo al ponerlo en pié de igualdad con el interés individual o privado, que es lo mismo que poner el carro delante del caballo.

La carta de Despedida de Favaloro


Liberada por el Juez, es necesario que los argentinos leamos la carta de despedida del Dr. René Favaloro.

(Del Dr.. René Favaloro/ julio 29-2000 – 14,30 horas)

Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi patria. Nunca perdí mis raíces.. Volví para trabajar en docencia, investigación y asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Guemes, demostró que inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía cardiovascular, además de cursos de post grado a todos los niveles.
Le dimos importancia también a la investigación clínica en donde participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo.

En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno. La mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio tenía contrato con las más importantes de aquel entonces.
La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sanatorio (sin duda la mayor tajada).

Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente.

Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondía.

A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo.

Este era nuestro único contacto.

A mediados de la década del 70, comenzamos a organizar la Fundación. Primero con la ayuda de la Sedra, creamos el departamento de investigación básica que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de Cardiología y cirugía cardiovascular.
Cuando entró en funciones, redacté los 10 mandamientos que debían sostenerse a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado.

La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo, pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos los niveles sin límites de ninguna naturaleza). Nos hemos negado sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto.

¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los sindicalistas de turno!

Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la atención médica.

Lo mismo ocurre con el PAMI. Esto lo pueden certificar los médicos de mi país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a lo largo y ancho de todo el país.

Valga un solo ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con nosotros, (creo desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente).

Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener 100 camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda.

El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la Argentina, el principio fundamental de la libre elección del médico, que terminaría con los acomodados de turno.

Los mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana , sabe, espera, recibir una jugosa participación del cirujano.

Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más! ¿De dónde proviene este infundio?. Muy simple: el pacientes es estudiado. Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y expresa sus deseos de que yo lo opere. ‘Pero cómo, usted no sabe que Favaloro no opera hace tiempo?’. ‘Yo le voy a recomendar un cirujano de real valor, no se preocupe’. El cirujano ‘de real valor’ además de su capacidad profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios!

Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las ‘indicaciones’ de su cardiólogo. ‘¿Doctor, usted sigue operando?’ y una vez más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y responsabilidad de siempre.

Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e internacional.

Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart y entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez que debo exponer alguna ‘lecture’ de significación. Así ocurrió cuando la de Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos. Pero aquí, vuelven a insertarse en el ‘sistema’ y el dinero es lo que más les interesa.

La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en detalles los mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter eco, camara y etc., etc.) los cateterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos..

No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las hojas que les dejan con todo muy bien explicado. Llegado el caso, una vez el paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al cardiólogo, explicará en detalle ‘la operación económica’ y entregará el sobre correspondiente!.

La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no podemos rechazar. Es fácil decir ‘no hay camas disponibles’.

Nuestro juramento médico lo impide.

Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los bancos, los médicos con atrasos de varios meses.. Todos nuestros proyectos tambalean y cada vez más todo se complica.

En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que reciben.

Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de 100 millones de dólares cada una! Aquí, ni soñando.

Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus logros!. Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro país y toda Latinoamérica, no hay respuesta.

¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente?

Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A la corta o a la larga te lo hacen pagar.

La mayoría del tiempo me siento solo. En aquella carta de renuncia a la C. Clinic , le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a tener que luchar y le recordaba que Don Quijote era español!

Sin duda la lucha ha sido muy desigual.

El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse.

Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al ‘sistema’.

Sí al retorno, sí al ana-ana.

‘Pondremos gente a organizar todo’. Hay ‘especialistas’ que saben como hacerlo. ‘Debés dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabés nada, que no estás enterado’. ‘Debés comprenderlo si querés salvar a la Fundación’

¡Quién va a creer que yo no estoy enterado!

En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil. No puedo cambiar, prefiero desaparecer.

Joaquín V. González, escribió la lección de optimismo que se nos entregaba al recibirnos: ‘a mí no me ha derrotado nadie’. Yo no puedo decir lo mismo. A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla. Estoy cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional. Hace pocos días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en cirugía cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países desde Suecia a la India escuchando siempre lo mismo.

‘¡La leyenda, la leyenda!’

Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona, por el contrario se castiga.

Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz.

Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don Ata.

No puedo cambiar.

No ha sido una decisión fácil pero sí meditada.
No se hable de debilidad o valentía.

El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, hable de debilidad o valentía.

El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy de la mano.

Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que tenga un poco de piedad.

Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo, es cierto. Espero que me recuerden así.

En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales, provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.

En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos, han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría dar la cara.

A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que no es poco.

Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en La Pampa.

Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles.

Un abrazo a todos
René Favaloro

Ganaron los movimientos, perdieron los partidos

La elección de ayer, se ha leído desde distintas ópticas, los que ganan enfatizan los resultados y resaltan las cualidades que expusieron a consideración de los electores y los que pierden minimizan, o tratan de hacerlo, la expresión de los electores. Por ello, mi intención no es plantear un análisis que relacione votos y partidos políticos, sino tratar de relacionar la expresión electoral y las tendencias políticas de los movimientos populares.
Las contradicciones entre los formatos ideológicos convencionales “puros” y la conformación de los partidos políticos configuró una representación de las voluntades populares dividida por intereses, económicos, personales o coyunturales entre distintos partidos políticos. De allí, que si buscamos como se expresan estas voluntades mas allá de la conformación de estructuras políticas partidarias.
Si agrupamos a los partidos políticos en bloques, cambia el mapa de los resultados electorales, tomemos 3 bloques, un bloque que represente el movimiento peronista en todas sus expresiones, un bloque que agrupe el movimiento radical, republicano y cívico y un bloque que exprese las tendencias conservadoras y liberales. Estos tres bloques representan distintos desarrollos de las tendencias históricas que conformaron diferentes fuerzas políticas, que incluso incorporan tendencias más o menos progresistas, más o menos conservadoras e incluso distintos componentes liberales.
El movimiento conservador y liberal no contiene en su interior muchas expresiones ya que este movimiento se genera históricamente en una línea de pensamiento ligado a los intereses de los grupos económicos dominantes, que incluían a cierta oligarquía terrateniente y una burguesía comercial ligada a intereses extranjeros. Su expresión política se caracterizó por ser cambiante, ya que fue muchas veces a lo largo de su historia absorbida por distintas expresiones partidarias, e incluso por las expresiones políticas de los otros movimientos.
El movimiento radical contiene expresiones progresistas, intransigentes, principistas y republicanas, se configura a partir de las ideas de intransigencia en la defensa de principios institucionales republicanos, incluso por sobre los intereses populares y la independencia a cualquier subordinación de intereses internacionales. Distintas contradicciones históricas llevaron a que las dos expresiones políticas más significativas que son el partido radical y el partido socialista tengan y hayan tenido a lo largo de sus vidas divisiones y desmembramientos.
El movimiento peronista contiene expresiones progresistas, conservadoras y liberales, se configura a partir de la representación de ciertas ideas, que son: la defensa de la voluntad popular, incluso por sobre requerimientos institucionales, y la defensa del interés nacional en los campos económico y de política internacional. El partido justicialista ha sido históricamente la representación política del movimiento, pero su estructura burocrática, generó y genera permanentes diásporas de quienes no pueden expresarse dentro de los carriles institucionales. Estas expresiones marginadas, por distintos mecanismos que van desde el desconocimiento de la representación interna partidaria a la negativa a realizar elecciones e internas que revaliden las distintas expresiones internas partidarias. El desconocimiento de la dinámica de la representación de los deseos populares, llevan a la búsqueda, en compulsas electorales generales, de la representación que les niega dentro del Partido Justicialista, generando frentes electorales y partidos vecinales.
Estos movimientos se expresan con distinta intensidad en distintas épocas y en distintos espacios geográficos, dando el triunfo electoral a partidos políticos que encausan en forma mayoritaria a estos movimientos y llevando a la derrota a los partidos que dividen al movimiento que representan. El triunfo, el surgimiento o la caída de otras expresiones políticas, se originan por esta hipótesis, en la falta de representación que tienen los movimientos en los partidos que compiten electoralmente.
A la luz de estas hipótesis y proposiciones, la elección del 28 de junio de 2009 puede interpretarse, no como triunfos y derrotas de partidos políticos, sino como la manifestación de la intensidad de estos movimientos en distintos escenarios geográficos para las actuales circunstancias históricas.
En capital federal, siempre tuvo presencia significativa el movimiento conservador y liberal que fue expresado en esta ocasión por el PRO, el movimiento radical, tradicionalmente mayoritario y progresista, que siempre se expresó a través del radicalismo, no se encontró representado por la Coalición Cívica, y estos sectores en conjunto con gran parte del movimiento peronista, siempre minoritario, impulsaron a Proyecto Sur.
En la provincia de Buenos Aires el PJ no interpretó a todo el movimiento peronista, tradicionalmente mayoritario, permitiendo que el PRO lo expresara, como también lo hizo con el movimiento conservador y liberal y con sectores conservadores del movimiento radical. La Coalición Cívica no pudo expresar más que a una parte del movimiento radical y Sabattella logró representar a sectores progresistas disconformes y alcanzó una mínima representación.
Para no extenderme mas en este análisis, en la caso de Bahía Blanca, el movimiento peronista se dividió entre tres listas, lo mismo que el movimiento radical y el movimiento conservador liberal se dividió entre todas las anteriores como ha ocurrido tradicionalmente, esto arrojó porcentajes, que apenas rondaron el 20% para las tres listas con mayor porcentaje y del 10% para las tres siguientes.