DAVID, GOLIAT Y EL CIUDADANO PORTEÑO.

La Capital del país es, hoy por hoy, el escenario de lujo de una gran batalla, posiblemente la última batalla, la batalla que deberá librar la gente de Macri para, salir fortalecida…o herida de muerte. La oposición que debe enfrentar este gobierno Porteño no es igual a la que enfrenta el Gobierno Nacional, esta oposición es más compacta, sin tantos cortocircuítos internos cómo los que vemos a nivel Nacional, y si acaso, con más posibilidades de gobernar que la oposición del gobierno Nacional, que es una oposición que constantemente trastabilla a metros de la llegada, gracias a dos o tres de sus protagonistas que pecan de soberbia e intolerancia…sí, la misma intolerancia que se supone que combaten.
El más poderoso opositor de Macri es el Gobierno Nacional, y no está de más decir que es un opositor extraño, inclusive, del apellido Macri, y decimos extraño, pues, el mismo gobierno Nacional supo, a su vez, hacer negocios con Macri padre, ya sea por vagones de tren o línea aérea para el Chaco a través de Capitanich. Hoy, el Gobierno supo poner en jaque a Macri a razón de una causa por espionaje, el hoy popular espía Ciro James es la clave, y las escuchas que se le hacían a uno de los familiares de la AMIA, cuestión que trae a colación la presencia y posterior renuncia de Palacios cómo jefe de la policía Metropolitana, una policía, que según acusa la oposición, está plagada de elementos de dudoso pasado, al igual que “El Fino”, también vinculado a la AMIA.
Pero, lo que hoy nos llama a reflexionar es la reacción de Aníbal Fernández frente a la deuda que mantiene el gobierno de Macri con la policía Federal, deuda por la cuál, esta fuerza dejaría de vigilar más de setenta edificios, parques, estaciones de trenes, etc etc etc. Y que seguramente muchos festejarán, y es que hay una cuenta pendiente entre el Kirchnerismo y la Capital, ya Aníbal había descargado su verborragia contra los Porteños cuando estos se negaron a darle un triunfo a Filmus, o cuando Carrió venció a Cristina también en estas tierras, los Kirchner tienen un problema con la Capital, y no lo ocultan, pero, nos parece que, esta vez se extralimitaron por algunas razones simples que el señor Fernández olvida.
Si Macri tiene una deuda con la policía, es un problema que tienen que arreglar, la policía, el gobierno Porteño y el gobierno Nacional, porque, en todo caso, el ciudadano Porteño paga los impuestos, paga por los servicios, los manejos que se hagan después con esos fondos no son imputables al ciudadano Porteño (En todo caso, bajo esas condiciones, los ciudadanos de Santa Cruz deberían dejar de pagar impuestos hasta no tener la certeza de que los fondos que sacó Néstor Kirchner volvieron).
Aníbal Fernández puede quitar la vigilancia de un edificio, pero no deben olvidar que la gran mayoría de las personas que entramos en esos edificios, no somos funcionarios de el gobierno presuntamente deudor, SOMOS CIUDADANOS COMUNES.
Dos puntos simples que pueden tener un par de significados, o es otra forma que tiene este gobierno Nacional de saldar sus cuentas con la ciudadanía Porteña, o tienen muy malos asesores, la verdadera posición que debía tomar Aníbal Fernández era: “Nosotros estamos al tanto de que el gobierno de Macri tiene una deuda con la Federal, pero, vamos a mantener a los Porteños protegidos a pesar de dicha deuda durante todo el tiempo que podamos”, hacer un piquete que ponga en juego la supervivencia de los ciudadanos es un golpe bajo que, se le puede bancar a un laburante que sale a cortar rutas para defender el pan de su familia, pero nunca a un gobierno que tiene fondos para salvar empresas extranjeras y no los tiene para cubrir nuestra seguridad.
Por otro lado, el Jefe de Gabinete Porteño, Larreta aseguró que la deuda ya existía y los plazos de pago ya estaban definidos, que este abandono de nuestra seguridad se debe a lo comentado en el inicio de este artículo ciudadano, a una gran movida en contra del gobierno de Macri y su Policía Metropolitana. Lo cierto es que aquí alguien está faltando a la verdad, y saber quien es el que falta a la verdad resolvería muchos misterios para el ciudadano que lo ve desde afuera, lo extraño es que todo sea tan difícil de saber, la única solución que a la larga, nunca le falla al ciudadano es…desconfiar de todas las versiones, las de los unos, las de los otros, y, las de los medios.






